‘Siempre tropical’ (Sonido Muchacho, 2022) es un disco importante para el trío de origen esteponero Airbag y para su afición, no cabe duda. Llevan 25 años tocando juntos sin desviarse de su camino y nadie como ellos conoce la anatomía de una ola de éxitos y rock. En estas canciones se preguntan y reflexionan sobre el momento en el que esa ola rompe y de forma sencilla tocan con la punta de los dedos emociones más profundas, porque quizás están en ese momento decisivo en el que hay que elegir entre volver a la orilla o nadar más adentro. Adolfo, guitarrista, y Pepe, bajista, se sientan a charlar sobre estos y otros asuntos a pocos días de que el álbum salga a la venta, este viernes, 14 de octubre.

Este es el segundo elepé editado con Sonido Muchacho. ¿Qué tal en este sello?

Adolfo: Estamos muy a gusto porque es un sello de artistas muy jóvenes, que están sacando cosas actuales. Están en la pomada (risas). Nos sorprendió un poco cuando nos llamaron y nos halagó también. Trabajan bien.

Tienen en nómina a chavales que no tendrán más remedio que reconoceros como influencia.

A: Últimamente vemos bandas en entrevistas que nos mencionan y están en el candelero, como Carolina Durante o Lala Love You. Supongo que es ya por la edad (risas). La gente siempre cita influencias antiguas, es raro que un grupo admita influencias de grupos actuales.

En la web se avisa de que los tiempos de entrega del vinilo de ‘Siempre tropical’ pueden variar por la «saturación mundial en la fabricación de vinilos». Al final este formato sí que tiene demanda.

Pepe: ¿Por qué entre unos cuantos no montamos una fábrica? Es una industria que desde hace muchos años no tiene futuro según lo que dicen y sin embargo hay vinilos por todas partes.

A: Es un posible retraso producido por la falta de materiales y el encarecimiento brutal de todos los procesos de fabricación y de entrega.

P: Pero las nuevas generaciones consumen vinilo, no lo sé, es como intentar tener algo del grupo que tanto te gusta y necesitar que sea algo físico.

En el festival Canela Party, el pasado mes de agosto, reventasteis el escenario a guitarrazos. ¿Qué ha significado la vuelta a los escenarios?

P: Volver a la vida, es que yo estoy todavía que no me lo creo… Lo que pasa es que ya estoy sobresaturado de festivales y conciertos, ha sido un poco de 0 a 100 en tres segundos, pero estamos encantados de volver.

A: Hicimos un concierto pandémico de estos de gente sentada y nos bastó para vivir la experiencia y darnos cuenta que no era lo nuestro.

En ‘Siempre Tropical’ se perciben aires noventeros del indie original, el de Pixies, Dinosaur Jr, The Replacements, Guided By Voices, Hüsker Dü… ¿Hay un regreso a las raíces?

P: Nos ha salido de forma natural. Es curioso, nos están influenciando ahora más que ninguna otra cosa discos que no nos influenciaron en aquel momento. Ahora estamos hablando mucho de los Lemonheads cuando llevamos escuchándolos desde los 90.

A: Quizás en esa época teníamos una urgencia y una vitalidad que nos pedían sacar otro tipo de canciones, aunque internamente estuviéramos influenciados por todo lo demás. Ahora, sin darnos cuenta, ha salido el disco así. Nunca escondemos una influencia e incluso nos mola meter detalles en las canciones que sean guiños expresamente sacados de canciones que nos gustan para ver si alguien lo pilla.

P: El principio de la línea de bajo de ‘La Marmota Phil’ está robado de una canción de Lemonheads, por ejemplo (risas).

Airbag tiene un sello personal en las letras que también añade ahora nuevos matices. Practicais una poesía cotidiana, muy clara y directa, pero ahora hay más profundidad. ¿Sale con la misma inmediatez que la música?

A: No escribimos lo primero que se nos pasa por la cabeza. La idea está clara, pero a la hora de escribir medimos mucho la palabra. Contamos las historias de la mejor forma que sabemos, o de la única que sabemos, o de la forma que más nos gusta.

P: Hay letras que salen de forma rápida y natural y esas son las favoritas del que las hace, porque es la verdad. Siempre se puede pulir la verdad, pero normalmente no se suele tocar. Hay varias en este disco que son así. Hay una cosa que descubres con los años cuando haces canciones: cuando a una canción hay que darle muchas vueltas acaba gastándose y acaba por no funcionar del todo. Si no está a la altura, pues a la mierda.

Llama la atención que en muchas de las historias que cuenta Airbag hay emociones menos tóxicas de lo que suele ser habitual en el mundo del rock. No hay odio, se aprende de los errores, el despecho es maduro… Se nota por ejemplo en la letra de ‘Parece pero no’.

A: Esa es una canción un poco más críptica, no está hablando exactamente de una persona, sino de una sensación de frustración, de quedarte a las puertas de algo grande.

P: Es una sensación muy generacional, la de que aunque hayas conseguido cosas guays siempre estás pensando: «Sí, pero no, no he llegado a lo que buscaba». Es cierto que alguna vez he revisado una letra mía y he preferido que se pueda ver desde el optimismo, desde el aprendizaje de algo, algo jodido a lo mejor, pero sin transmitir mal rollo.

A: Lo hemos dicho otras veces, que de pequeñas tragedias hacemos fiestas de dos minutos y medio.

P: Son dramas del primer mundo, benditos dramas.

A: Procuramos quitar hierro con alguna frase en la letra. No nos gusta hacer las canciones con cachondeo ni con humor, pero sí nos gusta aportar algo de luz.

Algunas de esas historias tienen nombres propios. En este salen Carla, Daniel, Andrea… ¿Son de verdad?

A: Cambiamos el nombre siempre, yo lo hago a conciencia. Procuro buscar nombres con los que yo no haya podido tener nada que ver para que nadie haga una relación. Luego, aún así, ha venido gente a preguntar si esa canción iba por ellos.

Al Mario de ‘Una pena lo de Mario’, sea quien sea, le hacéis un buen traje…

A: Es un personaje formado a partir de varias cabezas.

P: Es ponerle nombre al cuñado de la Navidad que todos conocemos.

A: Alguien se puede dar por aludido, pero bueno…

El mundo del surf reaparece en la canción ‘Surf Riot’, pero narrando las infernales revueltas de Huntington Beach de 1986. En ‘Perros y gatos’ hay un verso en el que decís que «las películas de ayer son la realidad de ahora». ¿Se ha colado el sentimiento apocalíptico del confinamiento por una rendija?

A: ‘Perros y gatos’ es la única que tiene como background la pandemia. Nosotros dijimos que no íbamos a hacer ni una canción con el Covid.

P: Adolfo dijo que no pensaba caer en hacerlo, pero en mi opinión hace canciones con lo que le pasa y lo que está pasando alrededor, era inevitable.

A: La canción no va sobre la pandemia, es simplemente el resumen de algo tan clásico como el «aprovecha el momento». Ese es nuestro mensaje desde siempre. Siempre hemos predicado con eso, emprender, ir a tope, aprovechar el tiempo y esa canción viene a decir: «Ha pasado esto, ¿veis como teníamos razón?».

Esa canción es el final del disco y es una sorpresa acústica inédita en vuestra discografía, con una colaboración de lujo de Guillermo Farré de Wildhoney. ¿Cómo surgió?

A: Casi todas las canciones están maquetadas con guitarra acústica y voz y luego en el local de ensayo ya les damos forma. A esta le intentamos dar mil vueltas: con distorsión, sin distorsión, rápida, lenta… Y no funcionaba de otra manera que con guitarra acústica. Guille, al que conocemos desde hace más de 20 años, se prestó encantado. Aunque al principio dijo que estaba bien como estaba se decidió por meter un acompañamiento de piano y de Mellotron.

P: Nos encantan los discos variados, desde hace ya un tiempo queremos hacer discos que entretengan, que no tengas que pasar ninguna canción y que te esté estimulando todo el rato.