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Entrevista Pablo Alborán Cantante

«Vender un disco es muy difícil, pero no quiero dejar de intentarlo»

Dice que 'La cuarta hoja', su sexto disco, es el más anárquico, el que ha roto con su tendencia de ser «muy cuadriculado» y está feliz con el resultado - Un trabajo que habla de amor, «aunque un poco más adulto», y también de amistad, de alegría, de vivir el momento - El malagueño lanza hoy nuevo disco y a partir de ahora le espera la gira

El cantante Pablo Alborán.

Pablo Alborán suena feliz. La última vez que hablamos estábamos en plena pandemia y costaba ser positivo, pero ahora con La cuarta hoja da rienda suelta al optimismo y dice que es la primera vez que está satisfecho con todo.

Sí, la verdad es que estoy disfrutón. Estoy valorando todas las cosas buenas que me pasan sin excusa y sin perder el tiempo. Es un disco curiosamente muy anárquico por la forma de hacerlo, comparado con mi naturaleza, porque soy muy cuadriculado, y con otros discos que han sido paso a paso. De este disco he sacado temas hace un año, luego he esperado, después he incluido otros. Ha sido todo sin prejuicios y dejándome llevar. Volver a la vida. Tal cual.

¿Qué es lo que tiene este disco diferente para que se sienta tan convencido?

Pues quizá es que precisamente no he pensado demasiado ni he estigmatizado todo lo que hacía, ni por género musical ni por la letra ni por la temática ni por la forma en que lo estaba haciendo. Eso me ha relajado. Es verdad que hay mucho trabajo detrás del disco, muchas horas de estudio, pero he vuelto a hacer música por necesidad, con ganas de contar cosas y de celebrar que estamos vivos. También habla de amor en muchas canciones, pero de un amor un poco más adulto.

Ha contado con las colaboraciones de María Becerra en Amigos, Carín León en Viaje a ningún lado, Ana Mena en Ave de paso, Leo Rizzi en 4U y Aitana y Álvaro de Luna en Llueve sobre mojado. ¿Por qué esta necesidad de grabar discos con colaboraciones?

Se hace mucho, es verdad. Yo es la primera vez que tengo un disco con tantas colaboraciones y ha surgido natural, no ha habido nada premeditado. Con Leo Rizzi escribimos juntos la canción. Con Carín León llevaba un año intentando contactar con él y no había manera. Doy un concierto en Barcelona y sube un story a Instagram. Lo vi, le escribí y me contestó. Volvió al concierto del día siguiente y le dije que tenía un tema que quería que hiciera conmigo. Me ayudó a producirlo y todo ha ido surgiendo así. Vivimos un momento también en el que estamos todo el día poniendo etiquetas, juzgando, pero sí que es un disco donde colaboro con gente que no tiene nada que ver con lo que yo hago y sin embargo las canciones tienen un sello muy mío con ellos y ellos tienen un sello muy suyo conmigo. Me demuestra que hay que seguir probando y experimentando, y no voy a dejar de disfrutar de hacer estas cosas. Una semana antes de entregar el disco estaba terminando la producción, porque la he hecho yo, compartido con tres productores, y además desde casa.

Espero que el día que haga algo como actor me ayude a salir de la imagen que la gente tiene de mí

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Parece que ha sido como un salto al vacío...

Sí, pero si uno se divierte con lo que está haciendo no tiene que pensar por qué lo está haciendo. Ésa es un poco la filosofía de todo esto. Como soy muy cuadriculado y muy exigente, a veces te olvidas de disfrutar, aunque con los años voy hacia todo lo contrario.

Sus canciones siempre son fruto de la emoción, de su momento. ¿Este disco es optimista porque atraviesa un momento dulce?

Sí , creo que es de los mejores momentos que he tenido. Y voy a intentar alargarlo todo lo que pueda. No quiere decir que otros discos no tuvieran alegría, pero sí que es verdad que este disco es profundo, pero no es intenso, pesado. Cuando hablo de amor es de otra manera y desde otros lugares.

¿Grabar un disco hoy sigue siendo un milagro? O mejor dicho, vender música. Por eso hay varios formatos en este CD, con QR, audio directo, tarjetas, vinilo, posavasos, temas extras…

Bueno, yo desde que empecé, a los 21, ya entré en esa era de que los discos tenían sus formatos y su venta en Navidad con distintos regalos. Siempre he luchado con la discográfica para que los discos tuvieran buenos contenidos. Entiendo que es parte de esto. Vender un disco en formato físico está siendo muy difícil. Cada año baja la venta, pero no quiero dejar de intentarlo. Lo importante es estar en todos los formatos. Vivimos un momento en que todo va muy rápido, que se refleja en la rapidez con que se consume la música y el arte, y lo difícil es seguir inspirándose en este momento.

Sigo agradecido por que me nominen al Grammy. Me haría ilusión, pero ya no sé a qué santos rezar

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Ayer presentó La cuarta hoja que es su sexto disco. ¿Y ahora?

Pues el sábado hago una firma de discos en Madrid, la única que hemos programado porque no tengo tiempo, y el domingo, a las 20.00 horas, vamos a hacer un directo en Tik Tok, una actuación súper chula que llevamos preparando mucho tiempo. Eso me divierte mucho. A mí Tik Tok me ha salvado de horas de insomnio, me ha entretenido de muchas esperas en los aeropuertos.

¿El contacto con el público es su gasolina?

Total. Ha sido la vitamina. Y luego el poder hacer las maquetas con mis músicos o ir probando mezclas para rectificar y poder equivocarte. Ese tiempo es algo que no he tenido jamás. Algunas canciones las he presentado en mis conciertos de gira. El traje, que es como una rumba, la canté en un concierto sin estar registrada (risas). La gira por teatros me ha dado la oportunidad de jugar con la espontaneidad. Esos conciertos me han gustado mucho y no quiero perderlos.

20 nominaciones a los Grammy Latinos, pero no hay manera.

Sí, está enquistado. No sé, va a sonar como de bienqueda, pero yo sigo estando agradecido por el hecho de que me nominen. Sí me lo dan genial y si no, que me sigan nominando. A ver, a mí me haría mucha ilusión, sobre todo por el equipo que va conmigo, pero ya no sé a qué santos rezar.

El martes anunció en El Hormiguero que se está preparando para ser actor. Explíquese.

Estoy estudiando desde hace un año. Es muy fácil decir que quiero ser actor, pero no es tan automático. Estoy formándome. En el cine hay mucha música y en la música hay mucho cine. Me ayuda también a inspirarme. Pero respeto mucho la profesión. Tengo mucho pudor con respecto al intrusismo. Jamás haré algo sin prepararme de verdad y sin darle la importancia que tienen las cosas. Y rodearme de gente que me ayude de verdad a decirme: «Tronco, no vales».

¿Por qué en este momento?

Mi representante me llama un día y me dice que si nos ponemos a trabajar en este tema. En ese momento yo estaba abierto a estudiar otra vez, dedicando 8 horas al piano, y porque me gusta la marcha. De pronto vi que estudiando volvía a casa con la mente abierta, con ideas y me vi con ganas de seguir aprendiendo. Igual sale algo o no.

¿Y qué elegiría, teatro, cine o series?

Pues no lo sé. Espero que el día que haga algo me ayude a salir de la imagen que la gente tiene de mí, de esa imagen que nos ponemos de todos los artistas. Me gustaría hacer algo muy diferente de lo que la gente espera.

Pues tendrá que hacer de malo...

Sí, de psicópata.

 Al final a ver si va a ser como Amenábar que va a hacer cine y también ponerle música.

Pues mira, ojalá. Una peli sin música cambia mucho y en la música al final te montas una peli en la cabeza. Hacer bandas sonoras para cine también es uno de mis sueños. Lo hice con el tema de Palmeras en la nieve y le dieron un Goya. Me gustaría seguir haciéndolo.

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