Dice Rozalén que tenía ganas de poder disponer de una excusa para hacer algo de folclore, porque es de donde viene (toca la bandurria desde los siete años) y el resultado ha sido Matriz, un disco con un doble propósito: celebrar las múltiples tradiciones e identidad culturales españolas y, de paso, soplar las diez velas de la tarta, porque con este álbum la cantante cumple diez años de trayectoria artística. Anoche lo presentó en un espectacular concierto en el Teatro Cervantes.

Rozalén comparte en el Cervantes su pasión por un país poliédrico

Hace una década María de los Ángeles Rozalén Ortuño (nombre completo de la artista albaceteña) publicó su primer disco, Con derecho a... Desde entonces no ha dejado de fraguar una carrera lenta, despaciosa pero con sentido y sensibilidad. Que ahora llega a Matriz: «Es el útero, donde nace la vida. Me interesaba el concepto de patria y el de matria. Cuando estaba haciendo el disco me decía: Qué patriota me siento. Porque estoy orgullosa de tantos rincones distintos de mi país, pero con un concepto muy diferente al que está ligado generalmente. Parece que esta palabra solo la pueden usar unos».

Anoche, en el templo de la calle Ramos Marín no acudió ninguno de los muchos colaboradores del reciente disco (Tanxugueiras, Eliseo Parra, Fetén Fetén, Rodrigo Cuevas, Sílvia Pérez Cruz) pero no hacían falta: Rozalén se bastó y se sobró ella solita para emocionar al respetable y contagiarles el orgullo por un país de países, una cultura de culturas.