Málaga.

20-01-2023.

Sala María Cristina.

  • Solistas: A. Marston, soprano; F. Arbós, tenor; C. Lenzin, piano y A. García, actor.
  • Programa: páginas de R. Schumann, J. Turina, H. Wolf, I. Albéniz y F. Moreno Torroba.


La agenda musical marcaba en rojo, para este pasado viernes, el recital centrado en el lied y la canción española protagonizado por la soprano suiza Aurea Marston, el tenor español Francisco Arbós, el piano de Cornelia Lenzin y las recitaciones del actor Alfonso García, todos ellos en el marco de la temporada de conciertos de la Sociedad Filarmónica de Málaga y frente a un nutrido auditorio que no quiso perder la oportunidad del reencuentro con A. Marston en la Sala María Cristina que no regresaba a estas tablas desde abril de dos mil dieciocho. Larga espera, con pandemia incluida, que mereció la pena ya que la línea musical que dibuja la cantante suiza sigue avanzando por el gusto musical del primer encuentro, fraseo, articulación y el compendio que hacen de esta soprano todo un gioiello del canto.

Organizado en dos partes y siete bloques, este comprometido programa entablaba diálogo entre el lied en alemán abanderado por R. Schumann y Hugo Wolf en un extremo, y la canción de Joaquín Turina, Isaac Albéniz y el género lírico español representado para la ocasión por Moreno Torroba. Y todo bajo el denominador común de la figura del dúo para soprano y tenor al cuidado del piano Cornelia Lenzin plegada en todo momento a sustentar la línea de canto de Marston y Arbós.

Robert Schumann no se adentra en el lied hasta la década de los cuarenta del diecinueve y lo hace a modo de tributo a la figura de Clara Schumann. Ejemplo de estas dedicatorias son los Cuatro dúos para soprano y tenor op. 78. Lieder cambiantes en humor y peso dramático aunque dominados por un halo íntimo y personal reforzado por las recitaciones de Alfonso García. Destacar Ich denke dein y Wiegenlied que contrastaban con las dos primeras piezas por disponer las líneas de canto en paralelo.

El momento para el canto en solitario lo abría la voz de Francisco Arbós defendiendo los Poemas en forma de canciones, op. 19 de J Turina. Piezas en las que C. Lenzin al piano y Arbós destacarían el armazón andaluz que colorea la obra del compositor sevillano. F. Arbós se caracterizaría por una línea de canto caracterizada por el tono metálico del registro alto, una proyección pulida y cuidada. En la canción Nunca olvida Arbós la culminaría realizando un requiebro de gran dificultad y adecuado resultado.

Por su parte, A. Marston eligió una selección de dos lied de Auf einer Wanderung escritos por H. Wolf dotadas de la aguda musicalidad con la que afronta la soprano suiza sus interpretaciones del repertorio camerístico en la que destacó el plano medio de la cantante, la tensión que dibuja gracias al dominio del fraseo y los colores de sus armónicos.

Finalmente y tras el revelador Albéniz expuesto por Marston y Arbós el piano de C. Lenzin trasladó al auditorio hasta la Luisa Fernanda de Moreno Torroba y la romanza Caballero del alto plumero, partitura que tras su aparente sencillez exige a los cantantes algo más que una buena técnica vocal. Recital en definitiva riguroso y de altura rebosante tanto en lo técnico como artístico.