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En el recuerdo

Las noches malagueñas de los años 80 fueron de Santa

José Juan Santamaría Segarra vivió La Movidad madrileña y decidió instalarse en Málaga para levantar su sueño: montar un bar musical. Empezó en Pedregalejo y después logró abrir dos locales que son hoy recuerdo imborrable de una generación, el Santa, en Beatas, y La Cueva Santa, en Torremolinos

El 25 de mayo músicos, clientes y amigos celebrarán la vida y los sueños de Santa con un homenaje benéfico

José Juan Santamaría, o sea, Santa, en uno de sus míticos locales.

José Juan Santamaría, o sea, Santa, en uno de sus míticos locales. / J. J.

Lydia Sánchez Gutiérrez

Málaga

Rebobinemos en la historia de Málaga. Volvamos a la ciudad de los años 80 del siglo pasado, que no era la ciudad de los museos, ni tampoco la de los apartamentos turísticos, ni la de los extranjeros abarrotando el Centro Histórico cualquier día laborable. Pero la capital de la Costa del Sol tenía entonces también su propia efervescencia, más informal, más pegada a la calle. Uno de los protagonistas de aquella época es José Juan Santamaría Segarra más conocido como Santa, un imprescindible si usted apuraba las noches boqueronas de aquella época.

Tras la movida madrileña de los 80, que vivió de primera mano, José Juan llegó a Málaga decidido a montar un bar musical. Y lo consiguió, en Pedregalejo, en 1985. Lo llamó Kortatu. Sí, como el grupo de rock radical vasco de Fermín Muguruza (entonces, y hoy, todavía muy cuestionado por su filiación abertzale). «Ese mismo año sacaron su primer disco», recuerda Santa. Poco a poco, consiguió hacerse un nombre entre los bares malagueños: «Cuando yo montaba algún bar a medias con alguien, la gente que venía siempre preguntaba: ¿Y Santa? ¿Dónde está Santa?». Así que el siguiente paso parecía claro: «Decidí montar un bar que se llamara Santa como yo».

Las noches malagueñas de los años 80 fueron de Santa

La puerta del Santa, en la calle Beatas. / J. J.

Estaba en la calle Beatas y se convirtió inmediatamente en un punto de encuentro indispensable para los amantes de los conciertos y el ambiente actual y moderno. La clave era la música en directo y «el buen rollo». Allí no había clientes, sino amigos, personas unidas por sus inquietudes y su hambre de vida. «Fue para mí el mejor bar que he tenido», recuerda su propietario con orgullo. Allí pasó media vida, hizo amistades imborrables, como Lolo Moreno (más sobre él más adelante) y, especialmente, El Churri. Santa abrió un local en Torremolinos, La cueva Santa, muy especial para él: era el establecimiento de El Churri, quien había perdido la vida en un trágico accidente. «Decidí coger ese local no como homenaje sino para recordarlo. Ponía la misma música y trataba que fuera lo más parecido a lo que había hecho o creado él». En La Cueva Santa cada sábado, sin excepción, se celebraban conciertos, no importaba la fecha, si era Semana Santa o cualquier otra festividad: «Venía gente a tocar de todos los rincones de España, había mucha demanda para actuar allí», recuerda el propietario.

Tras ser uno de los pioneros en abrir un hueco en la estela musical entre los bares de Málaga, José Juan se retiró de la noche cerrando sus locales por cansancio y obligaciones familiares: «Trabajaba sin parar, no salía. Me he tirado 20 años prácticamente sin salir, cuando formé mi familia decidí cerrar para pasar más tiempo con ellos». Poco más tarde llegaría a su vida una lucha contra el cáncer, al que pudo batir.

Las noches malagueñas de los años 80 fueron de Santa

La cueva Santa, en Torremolinos. / J. J.

El Santa y La Cueva Santa habitan ahora en la historia, míticos, inolvidables sedes de los recuerdos de juventud de una generación de malagueños. Pero por una noche volverán a ser presente. Lolo Moreno está organizando una velada en homenaje a Santa, el hombre que tan buenos momentos le ofreció en aquellos locales. Este homenaje se llevará a cabo el próximo 25 de mayo en Los Amigos del Arte, una caseta ubicada en el recinto ferial de Torremolinos, en la que han decidido reunirse para hacerle este reconocimiento en vida.

Homenaje

Se podrá de disfrutar de paella gratuita para todos aquellos que se acerquen a partir de las 12.00 y poco más tarde, sobre las 14.00, comenzarán, cómo no, las actuaciones musicales, con No Picky, Alvarock y Cía, Los Copiones, Flying Lee Band, Tempo Dos, The Harringtons, Fuzz Division, Orquesta Dondragón, Noise Six, La Rabia, y diversos DJs. La cita concluirá con una jam session en la que participarán artistas conocidos de la escena musical malagueña y nacional.

Y habrá un motivo benéfico: parte de la recaudación será destinada a Cudeca, la asociación que brinda cuidados paliativos a enfermos terminales. «Lamentablemente, tuve que pasar por Cudeca para despedir a una amiga hace unos años y desde que conocí la labor que ofrece tanto a los enfermos como a sus familias siempre quise ayudarles de alguna manera. Ésta la mejor», explica José Juan. La música, de nuevo, aliada de la vida. Como Santa.

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