Arte

La Térmica se reencuentra consigo misma

El artista isidro López-Aparicio investiga sobre el origen del edificio, la antigua Casa de Misericordia, para reflexionar sobre los cuidados

Imágenes de la muestra de isidro López-Aparicio en La Térmica.

Imágenes de la muestra de isidro López-Aparicio en La Térmica. / L.O.

Víctor A. Gómez

Víctor A. Gómez

El artista isidro López-Aparicio (iLA) viaja al corazón del origen del edificio que en la actualidad alberga el centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, La Térmica, con la muestra ^misericordia, que se inauguró ayer y se podrá visitar hasta el 13 de octubre; un diálogo entre el pasado y el presente que interpela a quien lo escucha sobre la importancia de los valores humanos y la necesidad de atender al otro.

En los terrenos cedidos por el marqués de Larios en su zona de fábricas comenzó a levantarse a principios del siglo XX el edificio que es hoy La Térmica. Era una zona de arrabal, obrera y de paisaje fabril, dicen los libros de Historia. Se levantó el recinto para ser la nueva sede de la Casa de la Misericordia, una de las más antiguas de España y cuyos orígenes se remontan a 1862. Ha sido casa cuna, casa de socorro, asilo, hospital de sangre para heridos de guerra, escuela, centro de formación, centro de acogida a refugiados políticos, residencia, sede de servicios administrativos de la Diputación Provincial, espacio de talleres de formación creativa y profesional y empleo, centro cultural, lugar de encuentro de asociaciones ciudadanas... Como pueden ver, un edificio que ha sido muchos edificios y siempre con un denominador común: hacer comunidad y apoyar al menos favorecido.

El artista isidro López-Aparicio (iLA) ha recogido y transformado este eco en el discurso expositivo de ^misericordia, una muestra que «nos traslada al pasado de este enclave tan especial, nos hace repasar su historia, evocar lo que fue, la esencia de su origen y reflexionar en el sentido más amplio sobre la palabra que lo llena todo, la misericordia», comentó el vicepresidente de Cultura, Manuel López Mestanza, durante la presentación a los medios de la muestra.

La Térmica se reencuentra 
consigo misma

La Térmica se reencuentra consigo misma / víctor a. gómez

Proyección internacional

López-Aparicio, un creador de proyección internacional que siempre ha marcado su trabajo de un profundo carácter político y social, detiene en esta ocasión su mirada en esta Casa de Misericordia, el hospicio que recogía a niños huérfanos, sin posibilidades o abandonados y a los que ofrecía un hogar donde dormir, comer y recibir una educación.

La exposición ^misericordia «supone un viaje al sentido y al corazón de este centro, a su esencia más generosa y humanitaria, además de una reflexión sobre la política de los cuidados».

El artista, habituado a desarrollar estrategias artísticas que se adaptan a los contextos en los que interviene, ha recuperado y transformado en obras de arte la cultura material y simbólica de la antigua casa, desde las sábanas de las habitaciones a las bandejas del comedor. La ropa de cama, muy deteriorada por el uso y el paso del tiempo, ha sido convertida en hojas de papel.

En estos 330 papeles artesanales, se puede leer como una marca de agua el título de la exposición junto a una frase de El Principito. También se han impreso en ellas los recuerdos fotográficos de su pasado. En cuanto a las bandejas de metal, han sido troqueladas con palabras en torno a comportamientos humanos como la generosidad, el amor, la humanidad, la empatía, la comprensión o el consuelo, analogías o silogismos de misericordia.

La muestra ^misericordia’ se podrá visitar hasta el 13 de octubre

La muestra ^misericordia’ se podrá visitar hasta el 13 de octubre / L.O.

Otro material original que López-Aparicio ha reutilizado artísticamente son las sillas. Decenas de ellas, que se agolpaban en un almacén, se convertirán en una construcción circular, asegurada mediante cuerdas, que hará las veces de balancín o cuna, aludiendo a la función asistencial del espacio. Además, en la exposición hay una columna con otros elementos ya en desuso. En la sala también se puede ver la pieza For the love, una calavera sin dientes y con papilla que alude a la supervivencia humana en función a los cuidados de la comunidad.

Junto a estas piezas, el artista despliega «un amplio cuerpo de obra que aporta una visión crítica sobre algunas lacras actuales que generan violencia en función a la falta de una distribución justa de la riqueza, que interpela al espectador acerca de los valores humanos y la defensa de los derechos». La obra titulada Acumular sistemáticamente riqueza es inmoral, compuesta por lingotes dorados, se ha producido también para esta exposición.

Actividades

La iniciativa de iLA no se queda en la exposición, sino que se ha diseñado un completo programa de actividades. Una de las citas principales será la reunión de antiguos residentes del centro, que participarán en un encuentro con el artista. Este ejercicio de activación de la memoria está previsto para el 12 de julio. A los asistentes se les regalará uno de los papeles artesanales creados con las sábanas.

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