Entrevista | Elísabet Benavent Escritora

«Mis libros no tienen más pretensión que la de entretener»

La valenciana Elísabet Benavent regresa a las librerías con 'Esnob'

En esta ocasión, los lectores pueden disfrutar de una novela diferente en la que , por primera vez, el protagonista es un hombre, Alejo, aunque en la historia acaba brillando una mujer, Marieta

Elísabet Benavent acaba de publicar la novela 'Esnob'.

Elísabet Benavent acaba de publicar la novela 'Esnob'. / Ana la Pizarro

Amparo Barbeta

'Esno' acaba de publicarse y ya es el libro más vendido. Sus seguidores son muy fieles.

Soy la primera sorprendida. Los lectores agradecemos poder refugiarnos en una ficción fácil, que nos divierta y no tenga más pretensión que la de entretener . Mis libros hablan de cosas amables. Supongo que con los tiempos que corren eso se agradece.

¿Le sigue sorprendiendo la locura que despierta entre sus fans?

Muchísimo. Me sonrojo, me entra vergüenza, me sudan las manos, me pongo nerviosa... No se me hace callo y creo que es importante que no lo normalice.

Y de repente, tras 25 libros publicados, decide que sea un hombre el que cuente la historia. ¿Responde a un porqué?

Responde a un mezcla de porqués. Era un reto para mí. En la mayor parte de mis novelas, la voz masculina se cuela en algunos capítulos para contar la historia desde su punto de vista porque siempre he creído que no hay verdades absolutas y que una historia siempre tiene dos verdades. Me gusta ponerme retos difíciles porque así me sigue apasionando lo que hago. También había sido una pregunta recurrente entre las lectoras y eso me hizo sentir más segura y dar elpaso.

¿Le ha liberado escribir desde ese otro punto de vista?

Liberarse es como bajar la guardia y eso nunca. Da miedo por asumir riesgos, pero lo mío ha sido un vamos a probar, un no puedo salir a hacer lo mismo de siempre. En esto de entretener y contar historias de amor hay un poco de juego, de ir probando y de arriesgarse .

En el epílogo confiesa que este ha sido su año más difícil.

Las cosas no siempre salen bien. No soy de contar mi vida, pero he estado preocupada por contratiempos familiares y eso me complicaba el momento de concentrarme a escribir . Por eso, este libro, ha sido quizá uno de los más complicados. La vida no deja de girar y es muy diferente a la ficción donde yo controlo y domino lo que ocurre.

La literatura, sobre todo la romántica , ayuda a abstraerse.

El problema es que está muy denostada la literatura de entretenimiento. Intento que mis libros sean entretenimiento de calidad y, desde luego, mi propósito es que la persona que se sumerja en el libro se olvide un poco de la rutina, del reloj y de los problemas. Con esto, desde luego, me doy por cumplida.

¿Qué va a encontrar el lector en 'Esnob'?

Una historia en la que se enfrentan dos conceptos de amor diferentes. Por una parte, el concepto más moderno de las relaciones líquidas que no terminan de establecerse, que se dejan abiertas porque preocupa el compromiso y, por otra, la idea del amor romántico y tradicional. La mía es una generación puente en la que seguimos estando colgados de las historias de amor del para siempre, del fueron felices y comieron perdices, pero las nuevas generaciones tienen un concepto del amor muchísimo más abierto y libre. Esnob es una historia divertida entre dos personas que no entienden ni el amor ni el romanticismo de la misma manera, pero acaban entendiéndolo.

En su historia triunfa la empatía.

En realidad es una historia de empatía. Todos buscamos querer y ser queridos. Es importante el ejercicio de ponerse en la piel del otro. Eso no significa que nadie tenga que cambiarte, ni que tú tengas que abandonar tu forma de ver las cosas o tu forma de amar, pero si te pones en la piel del otro es más fácil comprender y aprender, porque no siempre tenemos la razón.

La vida no deja de ser una relación entre desiguales.

La vida es una especie de malabarismo continuo en el que todo es más fácil si ejercemos la empatía.

Todos sus personajes acaban autodescubriéndose.

Uno no deja nunca de conocerse. Voy a cumplir 40 y todos los años descubro algo nuevo sobre mí. Conocerse a uno mismo es un trabajo que no termina nunca. Es importante conocer porqué nos pasan las cosas, porqué nos sentimos de determinada manera y, al conocernos, todo es muchísimo más fácil.

El protagonista es un hombre, Alejo, pero en la historia acaba brillando una mujer, Marieta.

Todos los que escribimos tenemos ciertas cosas que no abandonamos de un proyecto a otro. Valeria no es quizá una mujer tan independiente como Marieta, pero una va aprendiendo con los años. Me preocupaba muchísimo que Marieta no cayera bien y me daba miedo que el lector no empatizara con ella. Pero me he llevado la grandísima sorpresa de que la gente se ha sentido muy identificada con su visión de la vida por el esfuerzo que nos supone hacernos valer en un mundo de hombres, que se nos tome en serio y nuestra voz sea escuchada.

Es fiel a su estilo, con una redacción directa, explícita y fresca.

Si te digo la verdad, no sé si sé hacerlo de otra manera, porque al final ya son muchísimos libros los que llevo a mis espaldas. Esta es mi manera de contar las cosas y tengo la grandísima suerte de conectar con el lector.

Netflix me ayuda a que se me abran las puertas de los mercados internacionales

Netflix le ha dado una proyección internacional muy importante. ¿Le ha pesado esa presión a la hora de escribir este libro?

Más que presión ha sido un aliciente. Ahora llego a mercados internacionales que son muy complicados como el anglosajón porque allí se produce muchísimo. En Estados Unidos la comedia romántica es un género súper cultivado, tiene muchísimo público y representación en librerías. Conseguir publicar en Estados Unidos ha sido un reto y es un logro. El 23 de julio se publica Un cuento perfecto en Estados Unidos y en Inglaterra. Creo que Netflix ha ayudado muchísimo a que yo consiga abrir esas puertas.

¿Esperaba que sus adaptaciones a series tuvieran tanto éxito?

Por supuesto que no. Las adaptaciones audiovisuales son muy complicadas porque la imaginación es un territorio muy vasto y cada uno imagina según los referentes que tiene. En el caso de Valeria se intentó en la primera temporada modernizar un poco el proyecto y, en la segunda, tuvimos la intención de volver al original. En el caso de Un cuento perfecto ha salido fenomenal y estoy contentísima. Hemos sido número uno mundial. En este caso, sabía que iba preparada al examen, aunque con nervios y miedo a suspender.

¿Le asustan las cifras?

Intento no pensar en ellas porque pueden llegar a dar mucho vértigo. No llego a abarcar del todo lo que significan, pero creo que en el trabajo del día a día no deben significar demasiado, porque si me quedo colgando de ellas puedo caer en el error de pensar que tengo una fórmula que funciona, y ese es el error más grande que se puede cometer cuando las cosas van bien.