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Música

DJ Tortu o cómo el breakbeat nunca morirá

El DJ malagueño es una de las estrellas de la segunda edición del Hibrida Fest, un festival dedicado a una música que a punto estuvo de ser demonizada por una tragedia y que hoy vive una nueva juventud. La cita, hoy en Málaga Fórum

DJ Tortu en una de sus sesiones

DJ Tortu en una de sus sesiones / L.O.

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José Manuel Gutiérrez

Málaga

Muchos pensaban que la tragedia de Mundo Evasión, la fiesta celebrada por Canal Sur Radio en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena en la que fallecieron dos jóvenes por consumo de éxtasis, sería el acta de defunción del breakbeat, la música que había conseguido que Andalucía tuviera su propia Ruta del Bakalao, un estilo musical y una especie de forma de vida propia, personal e intransferible. Pero este subgénero electrónico, potente y rotundo, sigue más vivo que nunca. Lo demuestra la pujanza de Híbrida Fest, que celebra hoy en Málaga Fórum una nueva edición, la segunda, para celebrar los 30 años de los breaks, convocando a nombres punteros tanto en su vertiente retro como de nuevo cuño, y que espera atraer a cerca de 7.000 personas para gastar las suelas de sus zapatillas. Hablamos con uno de los DJs que componen el cartel del festival, el malagueño DJ Tortu.

Inicios

Alejandro Rodríguez, o sea DJ Tortu, empezó detrás de las mesas de mezclas en 1998. Tres años después de arduo entrenamiento y aprendizaje con los platos, debutó como DJ. Pronto supo que tendría que autogestionarse su carrera, y montó su promotora, Heatpro, hoy todo un emblema del breakbeat sureño. "La primera fiesta que organicé fue en un barco pirata", recuerda Alejandro. Fueron 700 personas, así que ni tan mal.

DJ Totu en una de sus sesiones ante los asistentes

DJ Tortu en el aniversario de Summer Festival / L.O.

La Costa del Sol había sido, en los años 90 del siglo pasado, el punto de partida del breakbeat andaluz, con puntos calientes como Marbella el bar Pink, de Fuengirola. Pronto las autoridades entendieron que esa música salvaje y muy relacionada con una juventud no precisamente de clases pujantes no entraba en sus planes turísticos y limitaron el desarrollo del estilo. A los DJs, promotores y aficionados les dio igual. Como apunta en 'Público' David Pareja, el director del documental 'Break Nation, la música que bailó Andalucía', se fueron a la sierra y allí inventaron las primeras raves de nuestro país. "En realidad, Jesús Gil fue el promotor indirecto del breakbeat", asegura. Nadie ha podido parar los breakbeats en Andalucía.

Aunque a punto estuvo. La muerte de los asistentes a la fiesta de Mundo Evasión en el Carpena supuso un mazazo para la escena. Pero Tortu y su socio, José Rodríguez, también DJ y productor, no se dieron por vencidos: "Había que arriesgarse en los momentos más bajos del breakbeat y, al final salimos ganando al fundar la promotora". Recuerdan lo difícil que era comunicar, dar publicidad a esas fiestas en unos momentos en que el breakbeat estuvo a punto de ser demonizado: "Una cadena de boca a boca era la única manera... Además, de llenar las calles con papeles de publicidad de la promotora".

Un presente con futuro

Hoy, más de 20 años después, todo ha cambiado. Cada vez hay más disc jockeys y productores que se dedican al breakbeat. Incluso la pandemia ha terminado siendo una bendición oculta: tras el confinamiento, el interés por este estilo se ha multiplicado, y festivales tan potentes y masivos como Dreambeach incluyen a DJs de breakbeat en sus carteles. Como el propio Tortu: "Actuar allí delante de 15.000 personas es un sueño cumplido", asegura el malagueño, orgulloso de ser embajador del breakbeat en citas más vinculadas al techno, el electro o la electrónica como el prestigioso festival de Monegros. Le queda como asignatura pendiente, dice, presentarse en el Tomorrowland, quizás porque no incluye el breakbeat en su agenda. Seguro que llegará, porque Alejandro es tenaz y paciente. Como el propio ritmo, rotundo e imparable, del breakbeat.

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