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Entrevista | Abraham Cupeiro Músico, compositor y musicólogo

Abraham Cupeiro viaja del rito ancestral a la sala sinfónica con 'Mythos': "Invento historias a las que pongo música; es lo único que sé hacer"

El instrumentista, compositor y musicólogo, experto en rescatar instrumentos olvidados, ofrecerá su más reciente repertorio con la Orquesta Filarmónica de Málaga el viernes y el sábado

Abraham Cupeiro, con uno de sus instrumentos ancestrales

Abraham Cupeiro, con uno de sus instrumentos ancestrales / La Opinión

Alejandro Fernández

Alejandro Fernández

Málaga

Entre el rito y la memoria, entre el sonido y el relato, 'Mythos' se presenta como un viaje a los estratos más antiguos de la experiencia humana. El músico, compositor y musicólogo Abraham Cupeiro regresa a Málaga (Auditorio Edgar Neville, días 23 y 24 de enero) para dialogar con la Orquesta Filarmónica de Málaga en un proyecto que convoca instrumentos ancestrales y mitologías fundacionales, entendiendo el mito no como fábula arcaica, sino como lenguaje simbólico que aún nos interpela. Como recordaba Mircea Eliade, el mito es “una historia verdadera, porque da cuenta de realidades sagradas”. Desde esa perspectiva, Cupeiro construye un universo sonoro donde lo ancestral y lo sinfónico convergen en una experiencia que aspira menos a explicar que a despertar resonancias interiores. En esta entrevista, el artista reflexiona sobre el origen, la escucha y la necesidad —hoy más vigente que nunca— de volver a contar historias alrededor del fuego.

Tras 'Os sons esquecidos' y 'Pangea', su trayectoria parece un viaje hacia el origen del sonido. ¿Por qué 'Mythos'?

A diferencia de 'Pangea', que era un viaje geográfico, 'Mythos' es un viaje al imaginario de las culturas ancestrales. Toda la humanidad ha mirado al cielo buscando respuestas, yo no las tengo, pero estos instrumentos milenarios me ayudan a entender el mundo desde otra perspectiva. Son almas sonoras que han llegado hasta nuestros días y que muchas veces son las mejores, armas, para describir leyendas.

En 'Mythos' habla de relatos transmitidos alrededor del fuego. ¿Se más narrador de mitos que compositor en el sentido clásico?

Creo que vivimos en un mundo que tiende a clasificarlo todo. Resultaría impensable pensar que Beethoven hablaba en sus conciertos, que explicaba las obras. Para los griegos la música no era tal y como la conocemos hoy en día, sino que la poesía también tenía cabida. Creo que hemos perdido un poco la conexión con el público por no ser naturales, a veces excesiva liturgia. Es mi humilde opinión, y creo que el oyente agradece escuchar palabras que vienen de dentro de la persona que ha creado la música. Son pinceladas que ayudan a visualizar mejor el cuadro. Además recuerdo con cariño cuando era un niño sentarnos todos alrededor del calor de la cocina de leña de mi casa; allí mis abuelos contaban historias que a mí como niño me fascinaban.

'Mythos' recorre mitologías árabes, célticas, romanas y griegas. ¿Qué las une en un mismo viaje musical?

Las historias son muy diferentes entre sí, pero tienen un denominador común, sonidos, instrumentos olvidados, en el tiempo que las culturas han creado y muchas de ellas se han perdido. Creo que, a pesar de que el mundo es muy grande el ser humano, si mira hacia dentro, encuentra el mismo paisaje imaginario, aunque esté a miles y miles de kilómetros de distancia preguntas trascendentales que han motivado siempre a la humanidad son comunes en cualquier rincón de nuestro planeta. Por eso creo que es muy fácil reflejarse en unas o en otras.

Aulós, cornu, karnyx… instrumentos casi olvidados. ¿Qué despiertan en el público estos sonidos ancestrales?

Creo que las sensaciones son dos, una de asombro, pero al mismo tiempo de familiaridad, pues son sonidos que siguen resonando en nuestro interior. Son instrumentos patrimonio de la humanidad y yo humildemente me encargo de recuperarlos y llevarlos al escenario del siglo XXI, porque creo que son sonoridades que rompen y aunque son antiguas parecen novedosas al llevar siglos y siglos sin ser escuchadas.

En 'Mythos' conviven esos instrumentos con una gran orquesta sinfónica. ¿Le interesa más el contraste o la continuidad entre lo antiguo y lo moderno?

A mí, como músico clásico que soy, me interesa que esa gran máquina sinfónica se ponga al servicio de la música y pueda conjugarse con instrumentos que no se han conocido en el tiempo. Yo soy el primer espectador cuando estoy en el escenario e intento que los arreglos estén lo mejor posible para que los profesores de la orquesta puedan disfrutar también del espectáculo. Creo que podría estar horas y horas escuchando un solo instrumento de la orquesta y pensar o imaginar las miles de combinaciones que se pueden hacer.

Ha trabajado en grandes producciones cinematográficas. ¿Hay un lenguaje audiovisual consciente en 'Mythos'?

Desde luego, mi música es muy cinematográfica. Trabajar con Steven Spielberg o en 'Gladiator II' con Ridley Scott ha sido algo que me ha dado mucha visibilidad. Pero sobre todo ha dado visibilidad a este instrumento, y le ha dado una segunda oportunidad en la gran pantalla. Cuando era niño carecía de recursos, pero me inventaba muchas historias, a las que ponía música; es lo que sigo haciendo y creo que es lo único que sé hacer. Simplemente intento que también le llegue al público la emoción y el cariño que yo le pongo a las composiciones o historias que me invento.

'Mythos' no narra un mito único. ¿Prefiere que el oyente se deje llevar o que construya su propio relato interior?

Me gusta que se le pueda dar una pequeña pincelada o una puerta que sea más fácil de abrir. Soy bastante riguroso. En eso no me quiero extender en el texto pero creo que 34 guías hacen que se pueda disfrutar mejor. Además cuando hablo intento que sea de forma poética y buscando inflexiones en la voz; lo que antiguamente se llamaba declamación que para mí no deja de ser otro tipo de música.

Estos instrumentos milenarios me ayudan a entender el mundo desde otra perspectiva

Regresa a Málaga con la Filarmónica tras 'Pangea'. ¿Qué supone volver con un proyecto tan distinto?

Para mí regresar a Málaga, y sobre todo en invierno es un auténtico placer. El año pasado por mi parte, sentí mucha emoción al tocar con los compañeros y compañeros de la orquesta. El trato fue genial tanto en lo artístico como en lo humano. Vengo con mucha ilusión, pero siempre con el nerviosismo de que la experiencia pasada no nuble esta nueva. 'Mythos' quizás es un viaje más hacia el interior y 'Pangea' era hacia el exterior. Aun así, tenemos preparadas también algunas sorpresas que notamos que al público le habían gustado del anterior espectáculo, pero hasta aquí puedo leer…

Después de 'Pangea' y ahora con 'Mythos', da la sensación de que cada proyecto suyo más bien abre nuevas preguntas que cerrarlas. Este viaje por los mitos, ¿es un punto de llegada o más bien debe entenderse como otro comienzo creativo?

No sé si abro puertas o las cierro o si contesto preguntas o estoy generando nuevas preguntas. Lo único que sé es que me gusta jugar con los instrumentos y ahora ya estoy preparando un concierto, digamos más sinfónico que estrenaré en el 2027. Además, ya tengo programada mi siguiente grabación en AP Row con la Royal Philharmonic el 9 de noviembre. Para mí son experiencias que me llenan como ser humano y me realizan como músico y espero que cada proyecto llegue al oyente y lo disfrute con la ilusión con la que yo lo hago.

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