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Flamenco

La Lupi: "El artista es un reflejo de lo que está ocurriendo fuera"

La bailaora malagueña dialoga en la obra 'Lo Inédito' con sus miedos, inseguridades y con todo lo que teme el artista cuando lucha por demostrarse y demostrarlo. Estrena el espectáculo en el próximo XXX Festival de Jerez

La bailaora malagueña, en un momento del espectáculo

La bailaora malagueña, en un momento del espectáculo / La Opinión

Susana Lupiáñez Pinto, La Lupi (Málaga, 1971) dialoga en la obra “Lo Inédito” con sus miedos, inseguridades y con todo lo que teme el artista cuando lucha por demostrarse y demostrarlo. Una obra con la que la malagueña se quitará el corsé de lo autoimpuesto, y de esa necesidad de validez ajena. Una «liberación» sobre el Teatro Villamarta de Jerez, el próximo 7 de marzo, para vivir el reencuentro más complicado. El que todos deberíamos hacer, en algún momento de la vida, con nosotros mismos.

¿Cuántas Lupis hay en 'Lo Inédito'?

¡Uff!, ¡mira qué gran pregunta!, ¡Has dado con la pregunta y piedra filosofal! Pues mire, muchas Lupis porque al final soy todas yo. Tengo muchas vertientes y ninguna es mentira. Todas son verdad. Pero en “Lo Inédito” es donde puedo expresar cada una de mí. “Lo Inédito” es un espectáculo liberador y terapéutico. Además, después del preestreno y estreno(Auditorio Edgar Neville de Málaga el año pasado dentro de la IX Bienal de Arte Flamenco de Málaga con un preestreno en el Teatro Municipal Villa de Torrox), lo ha sido no solo para mí, sino también para compañeros y público aficionado que me transmitían que ellos mismos también sentían que se estaban liberando, que se veían reflejados. Eso es lo más bonito que te puede decir el público: que ha sentido que estaba ahí arriba contigo.

¿Cuántos corsés tiene el flamenco o el artista?

Más que el flamenco, el artista. El flamenco no tiene porqué tener un corsé, el corsé nos lo ponemos a nosotros mismos, y las cadenas también. En mi caso, he encontrado que yo misma me he las he puesto. El flamenco es libre, es maravilloso. Para mí, el flamenco, no tiene ningún defecto. El defecto lo tenemos quiénes lo hacemos, e incluso quiénes nos ven. Corsés, a veces por miedo a salirte de lo estipulado, cuando lo estipulado es lo que después de tantos años es lo que piensas, sientes y haces. Lo que queda al final es la autenticidad de un artista.

De eso va, de lo auténtico...

Si, habla de la verdad que hay en mí, de cómo se puede pasar por muchas emociones mientras bailas y como lo puede ver el público. Yo quería que, en 'Lo Inédito', el público viera lo que pasa en mi mientras bailo: momentos de euforia, de ira, satisfacción, rabia, amor y ¡todo eso hay! Yo quería que ese monstruo que es Alberto Velasco (dirección escénica y dramaturgia) me ayudara a que el público lo viera y lo viviera conmigo, y creo que lo hemos logrado.

¿Por qué quería hacerlo? ¿Necesita un valedor externo?

Al revés, es todo lo contrario, ¡es liberador! Yo no quería mostrar mi parte positiva. Yo voy a enseñar mis carencias, mis miedos, ¡todo! es la sensación demostrar algo de tu propio cuerpo, si te diera miedo, y poder desnudarte delante del mundo para decir: “¿lo habéis visto?, pues ya me quedo tranquila”. Pues es eso, así me siento. En 'Lo Inédito' muestro mis carencias para después decir: "Ya no tengo más miedo. Ya no pienso tener nunca, más miedo".

¿Necesitaba al público para sortear ese obstáculo?

Si, sí, yo creo que como artista siempre he buscado la validez del público, siempre lo buscaba, y ahora empiezo a buscar la mía propia. Creo que por mi generación, educación o carácter siempre he buscado la validez de los otros. El problema lo tenía yo, no los demás. Y aquí es cuando ya cambia esa forma de sentir como artista y como persona, que van totalmente ligadas. Me encanta que te guste, pero si no es así, no pasa nada, porque yo soy feliz haciéndolo.

En 'Lo Inédito' muestro mis carencias para después decir: "Ya no tengo más miedo. Ya no pienso tener nunca, más miedo".

¿Lo ha conseguido?

He conseguido todos los objetivos. Mi cuerpo, incluso bailando, siente una tranquilidad…, me lo noto y me lo notan; y no solo por el trabajo de dirección con Alberto Velascosino también por el elenco que llevo: me empoderan, me liberan, me quieren…, artistas de primera línea con los queaprendo cada segundo. Son una parte fundamental: desde la regiduría hasta las luces, ¡todo! no he podido rodearme de mejor gente para este trabajo tan complicado e importante para mí, porque no ha sido fácil.

¿Es una pieza autobiográfica?

Si, pero creo que puedo ayudar también a mucha gente porque no es algo que solo me pase a mí. Es algo que sentía y que también escuchaba a muchos compañeros, ¡y al mundo! Al final, el artista, es un reflejo de lo que está ocurriendo fuera. Yo es lo que noté: que la gente me abrazaba y me daba las gracias. Les había ayudado a liberarse. Tengo 54 años y quería que mis últimos trabajos me hicieran sentir muy a gusto y muy de verdad. Por mí misma, sin la validez de nadie. En la primera pieza, cuando empiezo a quitarme el corsé, esos estereotipos del flamenco no son por el flamenco en sí. El flamenco clásico es precioso y no voy a tener vida para aprenderlo por mi misma. Al quitarme el corsé me desprendo de mis propias limitaciones, las que yo misma me imponía.

¿Qué es el ‘pez dorado’?

El 'pez dorado', como aparece en el dossier del espectáculo, soy yo que siempre he tenido pavor avestirme de amarillo y a la petenera, no por la tradición, sino porque es un palo que se me resistía. Por eso arranco precisamente así: de amarillo y por peteneras. Así es como me ha querido describir Alberto Velasco.

"Se revela en la danza de una bailaora/bailarina" también asegura el director…

Es que el director en los primeros trabajos me decía que era una bailaora, pero versátil. Que si me ponía descalza era como una bailarina así que 'En cuerpo infinito', uno de los números, bailo descalza y un flamenco más contemporáneo y estilizado. Un flamenco hecho más para contar desde el argumento.

Asegura que se encuentra en continua transformación, ¿por qué necesita transitar por esos ciclos? ¿Quién lo necesita más? ¿La Lupi o Susana?

La Lupi. Susana siempre ha estado más segura de todo, pero como la enterré tanto y no la escuchaba…, si la hubiera escuchado yo creo que me hubieran pasado menos cosas malas de las que yo he sentido que me han pasado.

Si hubiera escuchado más a Susana yo creo que me habrían pasado menos cosas malas de las que yo he sentido que me han pasado

Eva la Yerbabuena es el ‘ojo externo’, ¿cuál esel papel de ella?, ¿necesitaba verse desde fuera?

A Eva le expliqué todo el argumento y yo quería me ayudara a transitar de un número a otro. Tenía muchas ganas de que me pusiera su granito de arena porque para mi ella es un referente,¡y todo! y ella me ha ayudado a contarlo, a sentirlo…, somos muy amigas y me conoce muy bien también. Ha dado en el clavo.

Por último, sobre el escenario… ¿al final quién gana? ¿Lupi o Susana?

Al final de la obra creo que La Lupi le diría a Susana: "Gracias. Ahora vamos las dos pa'lante". No hay ganadores ni perdedores: hay verdad y liberación.

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