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Obituario

Adiós a Diego Rodríguez Vargas, expresidente del Ateneo y profesor

Jienense afincado en Málaga, el docente destacó como jefe de estudios del colegio Jorge Guillén durante 30 años

Diego Rodríguez Vargas, presentando uno de sus libros en 2024

Diego Rodríguez Vargas, presentando uno de sus libros en 2024 / La Opinión

Málaga

Tristeza en el mundo docente y cultural de Málaga. Diego Rodríguez Vargas, expresidente del Ateneo y profesor, ha fallecido a los 77 años. Deja como legado su empeño en consolidar la institución ateneísta y, sobre todo, un legado de más de cuatro décadas dedicadas por entero a la enseñanza, además de su exhaustiva faceta como investigador educativo ligado a la UMA.

Rodríguez Vargas descubrió que había mucho que cambiar en el sistema educativo bien pequeño: su senda formativa comenzó en la escuela unitaria de su pueblo «donde no se aprendía absolutamente nada», hasta el punto de que quien le enseñó a leer con 7 años fue su madre y no el maestro. Descubrió su vocación docente, compartida por su progenitora, quien no pudo desarrollarla, pero sus profesores le trataron de quitar la idea de la cabeza: era un joven tímido y tartamudo y, le dijeron, eso le imposibilitaría convertirse en un docente de provecho. Pero lo consiguió.

Evolución pedagógica

Profesor en cinco colegios de los jesuitas, sin embargo, 30 años los pasaría como jefe de estudios en un colegio público, el Jorge Guillén de El Palo. «Allí desarrollé con absoluta libertad todas mis inquietudes y toda mi evolución pedagógica», recalcó en este periódico hace unos años Rodríguez Vargas, para quien la docencia siempre fue "el oficio más hermoso del mundo".

Esa transformación le hizo pasar del clásico maestro «transmisor de conocimientos» a un «orientador del saber». Estudió el constructivismo de Piaget y más tarde el constructivismo social de Vygotsky y quiso enseñar de otra manera, con más participación, trabajo colectivo y herramientas para que sus alumnos descubrieran el mundo. El resultado, «los alumnos empezaron a ser más felices, a querer venir al colegio a aprender», recordaba este "jienense de Málaga o malagueño de Jaén".

Diego Rodríguez Vargas fue también miembro de la Comisión Europea de Cooperación Cultural de Marruecos. Su trabajo ha sido objeto de diversos reconocimientos, como el Premio Internacional Santillana de Experiencias Escolares e Innovación Educativa logrado en 1999 o una distinción de la Junta de Andalucía a su trayectoria educativa, concedida en el año 2002.

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