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Paco Mir: «A los autores clásicos hay que cambiarlos para que sigan iguales»

El miembro de Tricicle trae al Teatro del Soho CaixaBank una versión agilizada del clásico' La venganza de Don Mendo', de Pedro Muñoz Seca. «Si pudiera verla el autor, me haría hijo adoptivo», dice Mir

Una imagen de la versión de Paco Mir de 'La venganza de Don Mendo'

Una imagen de la versión de Paco Mir de 'La venganza de Don Mendo' / El Perro Producciones

Víctor A. Gómez

Víctor A. Gómez

Málaga

Cuentan que ante el pelotón de fusilamiento de las milicias anarcosindicalistas que acabaría con su vida en Paracuellos Pedro Muñoz Seca dijo estas últimas palabras: «Podéis quitarme mi hacienda, mi patria, mi fortuna e incluso —como estáis al hacer— mi vida. Pero hay una cosa que no podéis quitarme: ¡el miedo que tengo ahora mismo!». Se lo recordamos a Paco Mir, que recalará los días 27 y 28 de febrero en el Teatro del Soho CaixaBank con su versión de 'La venganza de Don Mendo', y lo pone como ejemplo de la maestría del del Puerto de Santamaría: «¿Que por qué Muñoz Seca en el año 2026? ¿Y por qué no cada año? Muñoz Seca es un clásico, su maestría como dramaturgo es innegable; el mismo Valle Inclán lo glosaba diciendo que si a su obra le quitásemos la caricatura y la facilidad para la parodia, seguiríamos estando ante un monumental autor de teatro».

Mir, que venía de adaptar otro tótem escénico patrio, 'El perro del hortelano', de Lope de Vega, capitanea aquí una función agilizada y revisada del clásico de Muñoz Seca, una parodia de las tragedias románticas que demostró la orfebrería lírica del gaditano y también su infinita socarronería en forma de astracanada.

El actor, director y dramaturgo Paco Mir

El actor, director y dramaturgo Paco Mir / Jordi Cotrina

Cuando uno revisa, cambia y adapta el lenguaje de textos clásicos como éstos, ¿no le da miedo a uno a que le llamen hereje teatral o precisamente la desacralización es fundamental para demostrar lo clásico que son los clásicos? «Tirando de frases, podríamos decir que todo tiene que cambiar para que siga igual: los cambios que hemos hecho a los dos clásicos que tenemos en repertorio son para que el público no se enfrente a un texto, sino que se adentre en él con facilidad. No hay nada en las nuevas versiones que suene a moderno o fuera de lugar, simplemente se han sustituido palabras y modismos arcaicos para que el espectador pueda seguir la función sin necesidad de tener una diccionario a mano. Por encima de todo, las adaptaciones se han hecho con devoción a los autores», razona el componente de Tricicle. Paco Mir, desde luego, está satisfecho con el trabajo realizado. Le preguntamos qué opinaría el propio Muñoz Seca si pudiera sentarse estos días en las butacas del Teatro del Soho-CaixaBank para contemplar esta versión de su Venganza. El catalán lo tiene claro: «Me haría su hijo adoptivo».

Lección

Asegura Mir que la experiencia de releer 'El perro del hortelano' y 'La venganza de Don Mendo' le ha traído una lección: «Que todos los autores antiguos no son necesariamente clásicos, y que, los que lo son, lo son por méritos propios. Los textos están llenos de claves, de referencias, de pistas que vas descubriendo poco a poco y que no te puedes saltar a la torera. Hoy en día, con ordenadores, parece fácil crear esquemas y arcos de personajes y tramas y líneas de continuidad, pero los clásicos tenían que tenerlo todo en la cabeza antes de ponerse a no malgastar papel».

¿Y cómo acercar al gran público a los clásicos, de los que tiende alejarse, supongo, porque consideran que son aburridos? «Es una guerra perdida. Es como los que se niegan a ver películas en blanco y negro porque son antiguas... A veces, una mala entrada en el mundo del teatro clásico a través de una producción desafortunada, puede cerrar a cal y canto la puerta de la literatura inmortal», responde.

Muchas ganas

Tres obras en apenas cinco años lleva ya montadas El Perro Producciones (las citadas 'La venganza de Don Mendo' y 'El perro del hortelano', además de 'Las nubes'), la compañía de Mir y un grupo más o menos estable de actores. «No son tantas, tres en cinco años, y salvo 'Las nubes' que estaba hecha para Mérida, las otras dos siguen en repertorio. ¿Que cómo se consigue? Con muchas ganas de hacerlo, pero con muchas, muchísimas, pero, como nos gusta, aquí estamos».

Y siempre con ganas de hacer reír a los demás, aunque les haya salido competencia con los reels de Tik Tok, una clase política grotesca, un buen puñado de noticias increíbles... «Siempre es difícil hacer reír. Hacer reír es una profesión, es la famosa paradoja del payaso triste que tiene que hacer su rutina pase lo que pase; ser gracioso u ocurrente es algo circunstancial, pero la verdad es que hay cosas circunstanciales que son graciosísimas», sentencia Paco Mir.

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