Duquesa de Alba
Eugenia Martínez de Irujo: "Mi madre era muy libre, pero tenía un enorme sentido de la responsabilidad"
La cuarta hija de la duquesa de Alba es la comisaria de la exposición que, a través de más de 200 piezas, recorre en el Palacio de Dueñas las facetas más desconocidas de Cayetana de Alba en el centenario de su nacimiento

VÍDEO | Entrevista a Eugenia Martínez de Irujo y Cristina Carrillo de Albornoz / Marina Casanova
Bucear en los archivos familiares, repasar álbumes fotográficos, rescatar cartas que se quedaron en cajas y leerlas por primera vez... tiene mucho de catarsis. Si resulta que todo ese material no es propio sino de tu madre, el trabajo es mucho más íntimo y revelador. Pero si tu madre es una de las duquesas más mediáticas de las últimas décadas de la historia de España, ese trabajo nace con un objetivo concreto: el de dar a conocer las facetas hasta ahora poco conocidas de Cayetana de Alba.
Con esta vocación se ha desarrollado el trabajo de documentación y estudio para la exposición Cayetana. Grande de España, compuesta por más de 200 piezas, entre cuadros, esculturas, fotografías, cartas, carteles e incluso cuadros pintados por ella, inaugurada este miércoles por el rey Felipe VI en el Palacio de las Dueñas con la presencia casi al completo de todos los hermanos (salvo Fernando, el cuarto, enfermo de cáncer). Hasta el próximo 31 de agosto, el visitante recorrerá distintas estancias del palacio sevillano, el preferido de la aristócrata, para transitar a fondo por una figura a la que las nuevas generaciones conocen, sobre todo, por las crónicas rosas y que, sin embargo, en su juventud ejerció como anfitriona y amiga de los grandes protagonistas de su tiempo, de Jackie Kennedy a Picasso, de Churchill a Dalí, de Lola Flores Oriana Fallaci.
Eugenia Martínez de Irujo, hija pequeña de la duquesa, es la comisaria de esta exposición junto a Cristina Carrillo de Albornoz, y atiende a El Correo de Andalucía tras el recorrido por el palacio en una maratoniana mañana con los medios. Con la prensa ha tenido varias confesiones, de esas que nutren crónicas: que el traje lucía, un vestido de raso color caldera, era de su madre, y que está deseando que cuando la exposición pase pueda ajustarse algunos de ellos para lucirlos. También contó que ahora no va a los toros y que ya no le gustan: "Lo respeto, a mi madre le gustaban mucho y mi hija también va. Yo no. Me hago mayor y ya sé lo que conlleva".
PREGUNTA. ¿Qué ha descubierto de su madre tras ese buceo durante tres años entre archivos, cartas y fotografías? ¿Qué ha encontrado que no conociera de ella?
EUGENIA MARTÍNEZ DE IRUJO. Ha sido muy impactante, porque en los archivos hay tantísimas cosas que nos habría encantado incluir mucho más de lo que finalmente aparece en la exposición, pero era imposible. Me fascinó especialmente encontrar las cartas de Jackie Kennedy dirigidas a ella, que también se han traído aquí. Esa parte me impresionó mucho, porque además me hubiera encantado vivirla: yo no había nacido, pero Jackie Kennedy es uno de esos personajes icónicos que me habría gustado conocer.
P. Una de esas cartas se escribe justo después de que Cayetana fuera su anfitriona en la Feria de Abril.
EUGENIA M. I. Sí, refleja también ese universo que ella creó de cosas que le fascinaban. Se percibe mucho cariño y lo bien que congeniaron.
P. ¿Con qué pieza de la exposición se queda?, ¿cuál cree que refleja mejor el carácter de doña Cayetana?
EUGENIA M. I. No creo que haya una sola pieza que lo refleje. Después de tres años de trabajo hemos llegado casi a la esencia de la esencia, y cada fotografía o cada cuadro representa un mundo entero. Por ejemplo, hay un álbum de fotos maravilloso, tenía miles, y hemos escogido uno que refleja muy bien su relación con sus padres y ese espíritu viajero que le inculcaron. Pero es solo un ejemplo entre muchos.
CRISTINA CARRILLO DE ALBORNOZ. También hay una portada de Life que proyecta ese espíritu internacional que tenía, aunque hay muchísimas más. O las entrevistas con Oriana Fallaci. O los cuadros costumbristas. La vida y el legado de esta mujer son tan extraordinarios que podrían llenar museos enteros. Condensarlo aquí ha sido muy difícil. Dicho eso, siempre digo que hay algo que me emociona especialmente: los consejos de su padre.
PREGUNTA. ¿Qué tienen esos consejos?
EUGENIA M. I. Su padre fue una figura de enorme peso cultural, social y diplomático. Fue ministro, estuvo vinculado a patronatos de museos… Todo ese bagaje, ese saber estar y ese sentido de la responsabilidad se lo transmitió a su hija en unos consejos que le escribió. Nosotros los hemos incluido también en la exposición.
Su padre fue una figura de enorme peso cultural, social y diplomático. Fue ministro, estuvo vinculado a patronatos de museos… Todo ese bagaje, ese saber estar y ese sentido de la responsabilidad se lo transmitió a su hija en unos consejos que le escribió.
CRISTINA C.A. Creo que ahí se entiende muy bien el peso que Cayetana asumió durante toda su vida: el de cuidar la casa y el patrimonio familiar.
P. Qué interesante ha debido ser encontrar ese libro, ver qué le aconsejaron para poder llevar el peso de su familia, de su apellido, de su historia familiar...
EUGENIA M. I. Sí. Siempre me ha impresionado que, siendo una mujer tan libre, porque lo era, hacía lo que quería y tenía un carácter muy carismático, al mismo tiempo tuviera un sentido enorme de la responsabilidad. Eso se lo inculcó su padre. Me impresiona cómo mantuvo el patrimonio artístico, cómo están las casas, donde no falta un detalle. Todo eso ha sido gracias a mi madre.
P. Aunque hay algunas excepciones a lo largo de la historia, respecto a otras familias nobles, en su caso, sorprende la unidad de la colección artística de la Casa de Alba.
EUGENIA M. I. Sí, sin duda, y también está la reconstrucción del palacio de Liria. Fue casi un acto heroico. Tras la Guerra Civil solo quedaban las cuatro fachadas. La reconstrucción la empezó mi abuelo, pero la terminaron mi padre y mi madre. Ese tándem fue fundamental para que todo aquello volviera a resurgir y a florecer como sigue siendo hoy.
Mi padre [Luis Martínez de Irujo] fue una persona muy importante para ella y también para la casa. Desgraciadamente, es un gran desconocido porque murió con 52 años.
Mi padre fue una persona muy importante para ella y también para la casa. Desgraciadamente, es un gran desconocido porque murió con 52 años. Pero ese trabajo conjunto fue clave.
P. La exposición también muestra la historia de amor de esa pareja, ese glamour, sus relaciones sociales...
EUGENIA M. Sí. Basta ver, por ejemplo, las imágenes del viaje de novios. Eran una pareja realmente enamorada y muy admirada. En su momento fueron casi los aristócratas preferidos del mundo. Fue algo muy emocionante, y además se compenetraban perfectamente: modernizaron la casa, mantuvieron el patrimonio… La exposición también quiere poner en valor esa figura de mi padre.
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