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Arte

Federico Miró debuta en París con sus características pinturas-tejido

El joven creador malagueño enseña en la capital francesa trabajos de su reciente residencia en la Casa de Velázquez de Madrid

Detalle de una de las obras de Federico Miró

Detalle de una de las obras de Federico Miró / Loo y Lou Gallery

Víctor A. Gómez

Víctor A. Gómez

Málaga

Nuevo paso de gigante en la trayectoria de uno de los valores más sólidos del arte contemporáneo hecho en Málaga. Federico Miró debuta estos días en París, una de las grandes capitales mundiales de la creación, concretamente en Loo & Lou Gallery, con un conjunto de lienzos recientes y muestra obras de diversos formatos, realizadas en particular durante su residencia en la Casa de Velázquez de Madrid. La muestra estará en cartel hasta el 30 de abril.

Describen desde la galería parisina la obra del malagueño como inscrita "en un tiempo lento y atento, en el que el gesto repetido construye superficies densas y vibrantes" y señalan que "a partir de un paciente trabajo de estratificación y líneas minuciosamente trazadas", el artista elabora "tramas que evocan los tejidos y los adornos heredados de los rituales populares de Andalucía, así como de las tradiciones visuales europeas y asiáticas".

Federico Miró, en su atelier

Federico Miró, en su atelier / Loo & Lou Gallery

«A mí siempre me han atraído los artistas que se han inventado sus propios métodos de trabajo», explicó el malagueño a este periódico en una ocasión. Así, una de las principales características que lo diferencia es la utilización de tapices, telares y otros tejidos similares para pintar: «Empecé utilizando este tipo de texturas porque están muy ligados al ornamento, propio de la cultura malagueña y su Semana Santa». También, gracias a una técnica muy personal, en la que se apoya en finas capas horizontales de materia, invita a que el espectador se vea obligado a detenerse en cada cuadro para saber qué hay detrás de la trama de pintura.

Contemplar una obra de Federico Miró, detalló el profesor Ignacio Hernández, es "una aventura a la observación paciente": "Al trabajo meticuloso que lo evade de lo circunstancial, que le reta a navegar entre líneas en ese «juego de engaños y verdades» donde la mirada puede pasar de largo o descubrirse en cada uno de sus paisajes, que realmente te advierten el camino que has alcanzado".

Paisajes

La naturaleza es la principal protagonista en las obras del joven creador malagueño. Pero el paisaje nunca aparece como una imagen estable, sino como un espacio en transformación, fragmentado y recomponiéndose, donde se superponen la memoria, la experiencia y la mirada. Entre la opacidad y la transparencia, sus pinturas resisten la inmediatez de la visión e invitan a un tiempo de contemplación activa, en el que la materialidad de la pintura se convierte en el lugar mismo de un pensamiento sensible del mundo.

Además, en buena parte de sus piezas hay, de fondo, una crítica a la tecnología actual, por eso, mezcla lo artificial con lo natural, dos puntos de vista opuestos: «Creo que tenemos que volver a lo artesanal, al quehacer manual que la verdad es que se ha perdido un poco en la actualidad», suele explicar el malagueño al ser cuestionado por su modus operandi.

Federico Miró (Málaga, 1991) creció en un ambiente familiar ligado al arte: su abuelo tenía una tienda de Bellas Artes, dos de sus tíos se dedican a la música, piano y violonchelo; hasta su propia madre lleva un blog de dibujo. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Málaga y tiene un máster por la Universidad Complutense de Madrid. Su obra ha sido presentada en numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y en el extranjero, así como en importantes ferias como Arco Madrid, Art Cologne, Pinta Miami o Zona Maco.

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