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Entrevista

Vanesa Martín descansa en su tierra en un impás de su gira: «Málaga es la que me ordena, la que me sana y la que me salva»

Charlamos con la cantautora, que retomará su gira en el Starlite de Marbella el 14 de agosto, sobre la memoria, la identidad, su padre y su único miedo como artista

La cantautora malagueña Vanesa Martín

La cantautora malagueña Vanesa Martín / Salva Muste

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Blanca Ramos-Noguera

Blanca Ramos-Noguera

Málaga

Han pasado ya dos décadas desde sus primeros pasos en la industria musical, y a día de hoy, sigue persiguiendo aquello que buscaba con sus primeros acordes de guitarra: contar historias que conecten con quien las escucha. Desde que comenzó a escribir canciones en su Málaga natal, hasta convertirse en una de las voces más reconocibles del panorama musical español, la cantautora Vanesa Martín ha mantenido una relación inseparable con la palabra, la emoción y la memoria. Y con su tierra.

Su vida atraviesa ahora un momento de calma después de meses de actividad, y recupera su rutina familiar antes de continuar recorriendo escenarios con su gira actual. «Estoy rodeada de mi familia, en casa. Han sido meses de locura pero ahora estoy disfrutando de estar aquí con los míos. Estoy muy contenta de andar por mi tierra», explica. El 14 de agosto retoma su gira precisamente entre nosotros, en el Starlite Festival de Marbella.

La raíz que siempre permanece

Su tierra. Málaga. Seis letras que dentro de Vanesa general algo especial: «Málaga es donde empezó todo, es mi cuna, es mi porqué». Una ciudad que, pese a la distancia, a los años viviendo en Madrid y a su nueva etapa de residencia en México, continúa funcionando como refugio y punto de partida para ella: «Málaga es la que me ordena, la que me sana y la que me salva», resume con un suspiro nostálgico al final de la frase.

No me gusta que los malagueños tengan que irse a las afueras para poder tener una vida confortable

Una relación que no es solo sentimental, sino que también identitaria. La artista reconoce que viajar y vivir fuera y conocer otros lugares le ha servido para valorar aún más sus raíces. «No he perdido mi esencia en ningún momento, eso es Málaga, eso es mi raíz, mi ADN». Aunque sea una ciudad muy diferente a la que la vio dar sus primeros pasos. Le genera una falsa alegría el proyecto internacional de la capital: "No me gusta que los locales tengan que irse a las afueras para poder tener una vida confortable".

Escribir para respirar

Vanesa Martín, más allá de los escenarios, entiende la musica como una necesidad. «Escribo como desahogo, como una necesidad de contar», sentencia. Sus canciones nacen de la observación, de sus historias propias, pero también de las que escucha por ahí y considera que necesitan voz. «Soy una contadora de historias y reflejo imágenes con mis canciones», confirma.

Lejos de esconderse detrás de sus letras, la artista asegura que nunca ha sentido miedo de mostrar su parte más vulnerable, porque entiende que «en las emociones todos empatizamos, no hay jueces». Esa sinceridad es precisamente una de las claves a través de las cuales ha construido una conexión tan especial con quienes la escuchan.

Sus composiciones aún conservan la carga emocional con la que fueron escritas en un principio. Confiesa que nunca interpreta una canción dos veces de la misma manera y que modificar pequeñas partes de ella supone a veces un juego del que disfruta. En otros casos, Vanesa ha «necesitado cierto contacto cero» con algunas de sus piezas.

El origen: su padre

El origen de todo radica en una persona específica: su padre. Él fue quien escuchó por primera vez aquellas canciones que escribía siendo adolescente, y más importante todavía, quien le motivó para que siguiera haciéndolo. «Subía a mi habitación y me pedía que le cantase lo que había escrito», contaba Vanesa mientras sonríe y recuerda a su padre como su primer público.

Sin dejar de mirar todo el éxito que ha recogido, lo más importante en realidad es su evolución sin dejar de ser ella, «no saltarme a mi misma ni vestirme de lo que no soy». Veinte años después, el vértigo ya no tiene nada que ver con subirse a un escenario, llenar un auditorio o cantar delante de miles de personas: «Me da miedo perder la ilusión un día», confiesa.

Porque para Vanesa Martín, ser una gran artista no se relaciona con las cifras ni con los premios. «Para mí, el éxito es poder hacer lo que quiero, elegir mi equipo con el que trabajo y seguir ilusionandome y emocionándome como la primera vez», mantiene.

Soy una enamorada de la vida

Todavía le quedan retos por explorar. Probar suerte en el mundo de la interpretación podría ser uno de ellos, pero lo que la artista tiene claro es que si la música no hubiese sido su profesión, lo hubiese sido la pedagogía o incluso la biología marina.

Y cuando imagina cómo le gustaría ser recordada, vuelve al mismo lugar del que parten todas sus respuestas: las emociones. «Me gustaría que me recordaran con mucho cariño, sintiéndose muy cómplices de mis canciones y de mis historias... Y como una enamorada de la vida».

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