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Toros

Masiá y Rodríguez elevan el listón en La Malagueta durante el Certamen de Escuelas

Los alumnos de Valencia y Castellón abren la puerta grande del coso de Réding en una segunda semifinal de la cita, en la que también cortaron una oreja los jóvenes Arias Samper y Antonio Arias

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Daniel Herrera

Daniel Herrera

Málaga

La segunda semifinal del XIX Certamen de Escuelas Taurinas trajo un salto de calidad a La Malagueta. Más contenido y una interesante respuesta de los jóvenes ante el noble encierro de Marcos Núñez. Sobresalieron dos levantinos, Hugo Masiá, de Valencia, y Abel Rodríguez, de Castellón, que abrieron la puerta grande tras cortar dos orejas cada uno. También pasearon trofeo Arias Samper, del CITAR, y el malagueño Antonio Arias.

Los novilleros, iniciando el paseíllo en La Malagueta

Los novilleros, iniciando el paseíllo en La Malagueta / Eduardo Nieto

El ecuatoriano Arias Samper abrió la tarde yéndose a portagayola. En un segundo farol de rodillas resultó prendido por la hombrera, afortunadamente sin consecuencias. Banderilleó sin alcanzar el lucimiento deseado y fue con la muleta cuando su actuación tomó cuerpo. Tuvo paciencia para ir haciendo al novillo y encontró sus mejores momentos sobre el pitón izquierdo. Mostró oficio y cerró con manoletinas de rodillas antes de cortar una oreja.

El malagueño Antonio Arias

Antonio Arias tuvo que poner técnica al servicio de las circunstancias. El alumno de la Escuela Taurina de la Diputación de Málaga saludó con dos faroles en el tercio a un novillo que sufrió una voltereta y después se movió con cierta descoordinación. El malagueño toreó muy a favor del animal para conseguir meterlo en la muleta. Bien colocado y con las zapatillas asentadas, resolvió con mérito las dificultades de su oponente. Cerró con manoletinas y cortó una oreja.

El primer gran golpe de la tarde lo dio Hugo Masiá. El valenciano se fue a la puerta de toriles para recibir con una larga cambiada al tercero y brilló después en el tercio de banderillas. El de Marcos Núñez tuvo un punto sosote, pero escondía un buen fondo de nobleza que Masiá supo encontrar. Lo llevó templado y a media altura, mostrando gusto y claridad de ideas, especialmente al natural. Funcionó bien la cabeza del joven valenciano, que cerró con tres circulares invertidos y desplantes. Una gran estocada de efecto fulminante resultó determinante para las dos orejas.

El malagueño Antonio Arias, ayer en La Malagueta

El malagueño Antonio Arias, ayer en La Malagueta / Eduardo Nieto

La puerta grande ya tenía un nombre, pero Abel Rodríguez no quiso que Masiá la cruzara solo. El alumno de Castellón también se plantó en portagayola y buscó variedad con el capote, aunque su mejor dimensión apareció con la muleta. Quiso torear despacio, con gusto y naturalidad, ligando las tandas y manteniéndose fiel a un concepto clásico. Solo se apartó de ese camino en un final de rodillas, sin perder la templanza. Una estocada tendida le valió las dos orejas. César de Juste, de la Escuela Taurina de Madrid, recibió al quinto con dos largas cambiadas de rodillas. Le costó encontrar la distancia ante un novillo que mostró brío de salida y por momentos estuvo algo acelerado, aunque nunca faltó voluntad y no desentonó en el buen tono general de la tarde. Los aceros frustraron cualquier posibilidad de premio y llegó a escuchar dos avisos.

La Malagueta terminó convertida en una fiesta de juventud. Una multitud de chavales saltó al ruedo para llevarse en volandas a Hugo Masiá y Abel Rodríguez, convertidos por unas pocas horas en héroes para quienes quizá sueñan con ocupar algún día su lugar.

La ficha del festejo

Se lidiaron novillos de Marcos Núñez, nobles en su conjunto y justos de fuerza. Destacó el encastado quinto. Arias Samper (CITAR): estocada delantera (oreja).

Antonio Arias (E.T. Diputación de Málaga): estocada (oreja).

Hugo Masiá (E.T. Valencia): estocada (dos orejas).

Abel Rodríguez (E.T. Castellón): estocada tendida (dos orejas).

César de Juste (E.T. Madrid): cinco pinchazos y estocada tendida (silencio tras dos avisos).

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