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Plaza de toros

La Malagueta: 150 años mirando al futuro

El coso conmemora esta efeméride durante la temporada 2026, con múltiples actos culturales y propiamente taurinos

Panorámica de la plaza de toros de La Malagueta.

Panorámica de la plaza de toros de La Malagueta. / L.O.

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Daniel Herrera

Daniel Herrera

Pocas plazas de toros pueden presumir de haber acompañado el crecimiento de una ciudad durante siglo y medio. La Malagueta cumple en 2026 sus 150 años de historia, una efeméride que se ha convertido en uno de los ejes de la temporada taurina malagueña y que vuelve a poner el foco sobre un edificio estrechamente ligado al patrimonio y a la memoria de Málaga.

La plaza abrió sus puertas el 11 de junio de 1876. Obra del arquitecto Joaquín de Rucoba, autor también del proyecto del Mercado de Atarazanas, el coso se estrenó con una corrida de toros de Murube en la que hicieron el paseíllo Rafael Molina ‘Lagartijo’, Antonio Carmona ‘El Gordito’ y Manuel Domínguez ‘Desperdicios’.

Desde entonces, por su ruedo han pasado algunos de los grandes nombres de cada época, desde Guerrita, Machaquito, Gallito y Belmonte hasta Manolete, Luis Miguel Dominguín, Antonio Ordóñez, El Cordobés, Paquirri, Enrique Ponce, José Tomás, Morante de la Puebla o Roca Rey, entre muchos otros.

La Malagueta, sin embargo, ha ido mucho más allá de su programación taurina. El recinto ha acogido corridas goyescas y picassianas, festivales benéficos, conciertos y diferentes actos culturales. La rehabilitación culminada en 2019 reforzó esa vocación de abrir el inmueble a nuevos usos, una línea que continuó con la puesta en marcha del Centro Cultural La Malagueta y, desde 2025, con el Centro de Experiencias Inmersivas de la Tauromaquia (CEIT) y el recorrido turístico por la plaza.

La Feria Taurina de Málaga 2026 adquiere por todo ello un significado especial. El aniversario atraviesa buena parte de la programación y tendrá uno de sus momentos centrales el 22 de agosto, cuando La Malagueta acoja la corrida extraordinaria conmemorativa del 150 aniversario.

Vista de la plaza de toros de La Malagueta.

Vista de la plaza de toros de La Malagueta. / L.O.

La celebración de los 150 años de La Malagueta, sin embargo, no se limita a la Feria de Agosto. A lo largo del año se han programado exposiciones, publicaciones, conferencias, conciertos y otras actividades divulgativas destinadas a acercar la historia del coso a aficionados y visitantes.

El aniversario también ha servido para mirar hacia las nuevas generaciones. La Malagueta acogió este verano la final del Circuito de Novilladas de Andalucía, dentro de una temporada en la que la promoción de jóvenes valores ha vuelto a tener un espacio propio.

A ello se sumará el festival taurino anunciado en memoria de Ricardo Ortiz, con carácter benéfico y destinado a ayudar a la familia del desaparecido matador de toros malagueño.

El cierre de los actos conmemorativos llegará en octubre con la Gala de la Tauromaquia, que de manera excepcional se celebrará en el Teatro Cervantes de Málaga y pondrá fin a la programación vinculada al 150 aniversario.

Celebrar los 150 años de La Malagueta no supone, por tanto, únicamente volver la mirada hacia 1876. También permite recorrer la transformación de un edificio que ha acompañado a Málaga durante siglo y medio y que afronta su aniversario reivindicando su historia mientras busca nuevos usos, nuevos públicos y nuevas formas de mantener vivo su vínculo con la ciudad.

Tauroemoción: el reto de abrir ciclo

Hay temporadas que pasan a la historia por sus carteles y otras que lo hacen por marcar el comienzo de una nueva etapa. La de 2026 reúne ambas circunstancias. Coincidiendo con el 150 aniversario de la plaza de toros de La Malagueta, el coso malagueño estrena empresa gestora. Tauroemoción inicia un contrato de cinco años con el desafío de mantener el prestigio de una de las plazas de primera categoría más emblemáticas de España y hacerlo, además, en un año cargado de simbolismo.

El camino hasta llegar a este momento no ha sido sencillo. La Diputación de Málaga decidió no ejercer la prórroga prevista en el contrato que mantenía con Lances de Futuro y sacar a concurso una nueva concesión. La decisión sorprendió a buena parte del sector, especialmente porque la empresa dirigida por José María Garzón había desarrollado una gestión ampliamente reconocida por aficionados y profesionales, manifestando además su voluntad de continuar al frente de La Malagueta durante el año de su 150 aniversario.

Lo que debía ser un procedimiento administrativo ordinario terminó convirtiéndose en un proceso especialmente complejo. Suspensiones cautelares, revisiones del expediente, nuevos acuerdos plenarios y sucesivas resoluciones fueron alargando un procedimiento que parecía no tener fin y que llegó a poner en duda la organización de la temporada taurina de 2026. Finalmente, a finales del pasado mes de junio, el desistimiento de los últimos recursos permitió a la Diputación formalizar el contrato con Tauroemoción. Apenas unos días después, Alberto García y su equipo asumían oficialmente la gestión de La Malagueta, encontrándose con el enorme reto de diseñar y presentar, prácticamente a contrarreloj, una feria de primera categoría y toda una programación conmemorativa para una fecha tan señalada como el 150 aniversario del coso.

El 7 de julio veía la luz la primera Feria de Málaga diseñada por la nueva empresa, una apuesta que combinaba la presencia de las principales figuras del escalafón, el respaldo a las ganaderías de mayor prestigio y una decidida atención a los novilleros, al tiempo que incorporaba una intensa programación cultural destinada a prolongar la celebración del aniversario más allá del propio ciclo taurino.

Para Alberto García, CEO de Tauroemoción, la gestión de La Malagueta representa el mayor reto empresarial afrontado hasta la fecha. «Llegamos para consolidar a Málaga como la tercera plaza y la tercera feria de España”, afirmaba para resumir la ambición de un proyecto concebido para mirar más allá de una sola temporada y aprovechar la estabilidad que ofrece una concesión de cinco años.

Ese horizonte temporal permitirá desarrollar iniciativas destinadas a incrementar el número de abonados (marcándose como reto la cifra de 5.000 al final de esta adjudicación), fortalecer la vinculación de la ciudad con su plaza y convertir la actividad cultural en un complemento permanente de la programación taurina. La empresa entiende que una plaza de la categoría de La Malagueta no debe limitar su protagonismo a los días de feria, sino mantener una presencia activa durante todo el año mediante exposiciones, publicaciones, conferencias y acontecimientos que acerquen la tauromaquia a nuevos públicos.

La temporada 2026 será la primera piedra con la que medir este nuevo proyecto. El tiempo disponible para organizarla ha sido mínimo, pero la responsabilidad asumida resulta máxima. Coincidir con el 150 aniversario de La Malagueta convierte cada decisión en trascendente. Tauroemoción afronta ahora el reto de escribir una nueva página en la historia de una plaza que, siglo y medio después de su inauguración, vuelve a mirar al futuro con la ilusión de quien comienza una nueva etapa.

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