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Toros

Morales y Osornio cortan una oreja cada uno en La Malagueta a una novillada de Fuente Ymbro con escaso fondo

El malagueño y el mexicano hicieron lo más destacado de un festejo en el que debutaba el rejoneador veleño Francisco Martín y regresaba Ignacio Garibay como triunfador del Certamen de Escuelas del pasado año.

Francisco Morales, con su oreja

Francisco Morales, con su oreja / Tauroemoción

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Daniel Herrera

Daniel Herrera

Málaga

La novillada mixta con la que se retomaba el abono de la Feria de Málaga apuntó más de lo que terminó ofreciendo. Hubo momentos de interés, dos orejas repartidas entre Francisco Morales y Emiliano Osornio y detalles de toreros con argumentos, pero faltó que el encierro de Fuente Ymbro pusiera de su parte. Muy rajados en conjunto y escasos de continuidad, los utreros condicionaron el desarrollo de una tarde que abrió el rejoneador veleño Francisco Martín, debutante en La Malagueta, y cerró el mexicano Ignacio Garibay, voluntarioso y dispuesto.

Francisco Martín dejó claro desde el inicio su gusto por las estampas camperas. Se fue a chiqueros sobre ‘Pajarita’ y acompañó con la garrocha los primeros viajes del astado de Fermín Bohórquez. Tras dos rejones de castigo, montó a ‘Piropo’ para clavar banderillas con los colores verde y morado de Málaga, creciendo conforme avanzaba la lidia. Con ‘Pitufo’ dejó un buen quiebro y cerró sobre ‘Neptuno’ con cortas. Hubo buena doma y buen concepto, aunque también ese lógico margen de mejora propio de quien daba sus primeros pasos en una plaza de esta responsabilidad.

El rejoneador veleño Francisco Martín, en La Malagueta

El rejoneador veleño Francisco Martín, en La Malagueta / Tauroemoción

El regreso de Francisco Morales

Francisco Morales regresaba a su Malagueta después de varias temporadas y lo hacía con la necesidad de aprovechar la oportunidad. Al primero lo sacó hasta el tercio doblándose con él y dejó después un quite por delantales. Brindó al público, con un recuerdo al cielo, y atacó desde el inicio de muleta, llevándolo largo y bajándole la mano. El de Fuente Ymbro se afligió pronto, pero todavía permitió una tanda al natural que hizo sonar la música. Por ese pitón izquierdo se sostuvo lo mejor de la faena hasta que el animal terminó refugiado en su querencia. Morales se metió entre los pitones, mató de una estocada contundente y paseó una oreja que premiaba tanto lo hecho como la capacidad mostrada.

En el segundo de su lote pudo estirarse a la verónica antes de brindar a Curro Vázquez, presente en el callejón como apoderado de Emiliano Osornio. Morales encontró pronto el pitón derecho y consiguió romperse por abajo en los primeros compases, aunque un costalazo del novillo interrumpió la continuidad. Volvió a empezar por el izquierdo, donde hubo menos opciones, y terminó acortando distancias para exponer y mostrar entrega. La espada, esta vez, no fue tan certera.

La gran presentación de Emiliano Osornio

Emiliano Osornio dejó una excelente tarjeta de presentación con el capote. Elegante, templado y con personalidad, rivalizó además en quites con su compatriota Ignacio Garibay. Su primero llegó a la muleta completamente rajado, huyendo de la pelea, pero Osornio supo perseguirlo hasta las tablas y, consintiéndolo, logró ligar en redondo. Siempre por dentro, exprimió la nobleza del utrero y dejó detalles que apuntan a un torero con buenas condiciones. La estocada puso en sus manos la segunda oreja de la tarde.

Menos posibilidades encontró en el sexto, un colorado de Fuente Ymbro que, empleando la expresión mexicana, estuvo “agarrado al piso”. Parado y sin entrega, apenas dio opción alguna. Osornio tuvo que abreviar, dejando únicamente entrever la clase que había mostrado antes.

Garibay: el ganador del Certamen de Escuelas del 2025

Ignacio Garibay, triunfador del Certamen de Escuelas Taurinas del pasado año en esta misma plaza, había calentado previamente al público con un ajustadísimo quite por chicuelinas. En su primero, después de brindar al respetable, encontró los mejores momentos toreando al natural, aunque el novillo terminó también rajado. Fue volteado con violencia, sin consecuencias, y saludó una ovación pese a no acertar con los aceros.

El susto sufrido por Ignacio Garibay

El susto sufrido por Ignacio Garibay / Tauroemoción

El séptimo fue devuelto por cojera y salió en su lugar un sobrero de Fermín Bohórquez. Garibay invitó a banderillear a Osornio y al subalterno Héctor García, componiendo una terna mexicana en el segundo tercio. El inicio de faena tuvo emoción, con un cambiado por la espalda y las zapatillas asentadas en el albero, pero el sobrero resultó soso y desentendido. Ni las manoletinas finales pudieron levantar una tarde que tuvo argumentos, pero a la que le faltó un encierro que terminara de dispararla.

La ficha del festejo

La plaza de La Malagueta registró más de media entrada en tarde calurosa.

Se lidió un novillo de Fermín Bohórquez para rejones, colaborador; y cinco de Fuente Ymbro para la lidia a pie, correctos de presentación, nobles en general pero faltos de casta. El sexto fue un sobrero también de Fuente Ymbro, parado.

Francisco Martín: pinchazo, rejón caído y cinco descabellos (palmas tras aviso).

Francisco Morales: estocada trasera y caída (oreja) y dos pinchazos y estocada baja (palmas tras aviso).

Emiliano Osornio: estocada (oreja) y estocada caída (palmas).

Ignacio Garibay: pinchazo, media estocada y descabello (ovación) y pinchazo y estocada (silencio tras aviso)

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