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Música

Galván Real ilumina Marenostrum Fuengirola con su “magia”

El artista valenciano emocionó a los asistentes con más de dos horas y media de espectáculo cargado de emoción, raíces y amor

Galván Real, en un momento del concierto

Galván Real, en un momento del concierto / Guillermo L.

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Fuengirola

Fuengirola vivió el viernes otra noche para el recuerdo dentro del Marenostrum con 'La magia' de Galván Real, que iluminó la ciudad con uno de los conciertos ambiciosos de su carrera.

La noche arrancó de forma profundamente emotiva. Tras una intro audiovisual cargada de simbolismo, con imágenes personales del artista cuando era niño, Galván Real hizo una entrada triunfal sobre el escenario, desatando una ovación ensordecedora del público. Entonces, con la emoción a flor de piel, pronunció unas palabras que resumían el significado de la noche: “Tenía muchas ganas de venir a Fuengirola. Gracias por acompañarnos en esta noche. Vamos a disfrutarlo juntos y a olvidarnos por un momento de todo.”, comentó el cantante para dar paso al resto del repertorio. Y Fuengirola se entregó por completo.

Despliegue visual

Con la mayor producción jamás vista en un concierto del artista, el imponente escenario de gran formato presidido por tres pantallas gigantes integradas en la escenografía y un despliegue visual de primer nivel, Galvan Real firmó un espectáculo total durante más de dos horas y media, demostrando no solo el crecimiento de su proyecto artístico, sino su consolidación como uno de los nombres con mayor conexión emocional con el público en España.

El público, durante el concierto

El público, durante el concierto / Guillermo L.

El concierto viajó por diferentes universos sonoros con naturalidad y personalidad propias. Desde sus temas más románticos e íntimos hasta momentos de pura energía flamenca que transformaron el recinto en una auténtica celebración colectiva. Y una noche para demostrar que hablamos también de una banda: el cantante construyó una narrativa escénica coral, donde cada músico tuvo su espacio, su brillo y su protagonismo.

La emoción alcanzó también uno de sus momentos más íntimos y personales cuando el artista dedicó unas palabras a su mujer, Alba Avilés, en una escena cargada de sensibilidad y verdad. Amor, memoria y gratitud, así lo expresó el artista y así lo sintió el público de Fuengirola.

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