No pudo ser. El Amivel se quedó con las ganas de asaltar la pista del Mideba Extremadura. Completó una primorosa primera mitad, pero en la segunda mitad fue a remolque de los locales hasta caer por 60-53. Y eso que al descanso dominaba por siete puntos de ventaja.

La victoria hubiese tenido un valor superlativo, puesto que los extremeños hasta la fecha se han mostrado intratables en su feudo. Fue un partido reñido, igualado, intenso, jugado de poder a poder. El choque se desarrolló sin grandes ventajas por parte de uno y otro equipo, con alternancias en el electrónico y un juego vivo y atractivo para los amantes del baloncesto en sillas de ruedas.

El primer cuarto acabó en tablas (12-12), en un claro ejemplo de lo que iba a suceder el resto del envite. El conjunto axárquico arrancó el segundo período más concentrado, seguro en sus lanzamientos y puso contra las cuerdas al cuadro extremeño. Pudo dar la puntilla antes del descanso, sentenciar el choque, pero faltó este estacazo final que hubiese roto el encuentro definitivamente.

Pero tras el 23-30 con el que se pasó por vestuarios, el Mideba se transformó y anotó veinte puntos de forma casi consecutiva para darle la vuelta al tanteo. Tomó el mando con 43-40 y desde ese instante supo administrar esa renta hasta que concluyese el duelo. El tanteo final (60-57) dejó un mal sabor de boca a los axárquicos.