Enrique Pérez Díaz, más conocido como «Pachín», nació en Torrelavega, Cantabria, el 28 de diciembre de 1938. Su posición natural era la de defensa polivalente, ya que sus grandes dotes atléticas le hacían poder jugar en cualquier posición de la retaguardia madridista.

Antes de definitivamente dar el salto al club de sus amores comenzó a despuntar en el Besaya, Sniace, Torrelavega, Burgos hasta consagrarse en el Osasuna como un gran pelotero. Como jugador del Real Madrid disputó 148 partidos de Liga, 32 de Copa de Europa, 35 de Copa de España, 3 de la Copa Intercontinental y 100 encuentros amistosos nacionales e internacionales.

Marcó además dos goles con la camiseta blanca. Pachín fue uno de los pocos supervivientes, junto a Santamaría, Puskas y Gento, del Madrid pentacampeón de Europa, llegando a vivir las dos épocas más gloriosas del Club del viejo Chamartín, entre las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado.

Tuvo el gran honor de jugar la considerada como la mejor final de la historia de la Copa de Europa, aquella que midió a Real Madrid y Eintracht de Frankfurt en Glasgow. En la misma, los blancos doblegaron por 7-3 al conjunto alemán junto a los Di Stéfano, Puskas, Gento y compañía. Pachín se convirtió en una pieza clave para Miguel Muñoz prácticamente desde su llegada al club, logrando disputar hasta cuatro finales de la máxima competición continental.

Su madurez al frente del rejuvenecido Madrid de mitad de los sesenta, también conocido como el Madrid ye-yé, se antojó fundamental para la conquista de la famosa Copa de Europa de 1966, que contra pronóstico y cuando todo apuntaba que Inter de Milán o Manchester United se alzarían con el máximo galardón europeo, el desparpajo de «once españolitos de a pie», comandados por Gento y el propio Pachín, llevaron al club presidido por Santiago Bernabéu a alcanzar uno de sus mayores hitos deportivos a lo largo de su historia. Jamás volvería a repetirse hazaña similar, incluso en el transcurso de nuestros días.

Bajo el lema de «estar en el Real Madrid es lo más grande que le puede pasar a un futbolista», Pachín descartó marcharse al fútbol italiano, llegando inclusive a rechazar un cheque en blanco por varios de los equipos más destacados del Calcio. Su gran éxito como vino a reconocer radicó en haber sido fiel a sus sentimientos, que no eran otros que los de permanecer en el Real Madrid mientras fuese útil, hecho que además le valió para vestir en ocho ocasiones la camiseta de la selección española.

Posteriormente, al terminar su carrera comenzó la labor como entrenador, dirigiendo a varios equipos de Segunda. Como jugador, su espectacular palmarés está compuesto por nada más y nada menos que 7 títulos de Liga, 2 Copas de Europa, 1 Copa de España y 1 Copa Intercontinental.

El pasado día 10 de febrero, a los 82 años de edad, su enorme corazón dijo «hasta aquí hemos llegado». Ya no podré volver a verte por la Sede de los Veteranos del Real Madrid donde tantas y tantas batallitas de tu época dorada me contaste. Ya el bar «Chiquifrú» no te verá más jugar a las cartas con tus amigos Pepe Santamaría y Amancio, como hacías antaño con don Alfredo y Pancho. Ya el equipo de veteranos no tendrá más a su míster. Todo será más triste sin ti, ¡querido amigo!