El AMIVEL tiró de épica para regresar a la senda del triunfo y lo hizo regalando una victoria a los aficionados que un año después volvieron a poblar las gradas del Pabellón Francisco Aguilar. El encuentro, que tuvo grandísimas dosis de emoción y que hizo vibrar a todos los aficionados durante los cincuenta minutos disputados, se resolvió después de jugar el tiempo reglamentado y dos prórrogas, por 97 a 95.

Pocos recordaban un encuentro así y es que lo vivido ayer en Vélez Málaga pasará a la historia del baloncesto en sillas de ruedas. Primero por el espectáculo ofrecido y segundo por la forma de afrontar un partido en el que nadie mereció perder. Tuvo balón para ganar el Fundación Vital Zuzenak, pero la bola no entró y los puntos se quedaron en tierras malagueñas para júbilo de la plantilla local, necesitada de un triunfo que en cierto modo refrendase el gran trabajo que se hace semana a semana.

Pudo vencer cualquiera y de hecho el primer y segundo cuarto fueron de claro dominio vasco, pero el conjunto axárquico reaccionó justo cuando planeaba nuevamente el fantasma de la derrota. Al descanso el marcador reflejaba un peligroso 25 a 32 pero las sensaciones no eran del todo malas. El AMIVEL volteó el electrónico al final de tercer cuarto y puso la directa hacia la victoria (49-42), pero un nuevo desajuste le llevó al empate al final del tiempo reglamentado (69-69), tras anotar y empatar. Comenzó entonces el carrusel de prórrogas. Tras unos primeros cinco minutos extras el marcador siguió igualado 83-83 y después de jugar otro tiempo más, al fin se logró la ansiada victoria por 97 a 95, después de que el cuadro vasco errase un último lanzamiento de tres puntos.