Cualquiera pensaría que subir a la cima de los picos más altos de España es una hazaña reservada para los más aventureros y al alcance de solo unos pocos. Sin embargo, pocas personas se plantearían repetir esta gesta en los tres puntos más altos del país -Teide, Mulhacén y Aneto- en tan solo siete días de margen. Así nace 3x3 Mil, el reto que se han puesto Alejandro Gutiérrez, Bernabé Fernández y María Fernández, tres amigos de Álora que pretenden ser los primeros en superar esta gran prueba que comenzará el próximo 21 de agosto.

Alejandro, un técnico de montaña de 23 años, que lleva en esta profesión desde los 19 -se convirtió en el más joven de Europa y uno de los más prematuros del mundo-, y Bernabé, que lleva a sus espaldas una vida vinculada a la montaña y que dirige el Club de Senderismo de Álora, plantearon este reto movidos por su pasión por el alpinismo. A este grupo se unió María, que siempre ha estado vinculada al atletismo y se inició en los últimos años en el trail running, es decir, correr en mitad de la naturaleza.

En siete días pretenden recorrer unos 80 kilómetros a pie con un desnivel acumulado de unos 10.000 metros. Esto requiere una gran organización, de la que se encarga el técnico por su experiencia. Esta travesía comenzará en Álora, para situar a la localidad malagueña en el mapa del montañismo. «El proyecto está basado en intentar llevar el nombre de Álora a estos picos», señala Alejandro. Por motivos de proximidad, el primer pico que subirán será el Mulhacén. Tras la bajada, partirán al aeropuerto de Málaga para aprovechar las buenas conexiones con Barcelona y preparar su segunda subida, la del Aneto. Por último, cogerán un vuelo que les lleve a Tenerife, donde ascenderán hasta el punto más alto del país, el Teide.

La preparación física es fundamental para poder coronar los tres picos en un margen de tiempo tan breve. «Nosotros hacemos de lunes a viernes un tipo de preparación, y los fines de semana nos marchamos a hacer algo más específico para el reto», explica Alejandro. Dos o tres días a la semana hacen carreras de 15 km y además realizan pruebas de supervivencia para estar preparados ante cualquier situación que se les presente. El esfuerzo para el cuerpo será extremo debido a las diferencias de altitud. «Con estos cambios de altura tan bruscos que vamos a hacer, no va a dar pie a que el cuerpo se aclimate como debería de ser para una actividad de este tipo», argumenta el técnico de montaña.

La pandemia y los cierres perimetrales han sido un serio inconveniente estos últimos meses en la preparación para la travesía, pero vivir en Álora les permite ir a la Sierra de Aguas, el Hacho y el Caminito del Rey, sitios idóneos para plantear situaciones similares a las que se encontrarán en verano. No obstante, el grupo todavía no ha tenido la oportunidad de viajar a Sierra Nevada para recorrer rutas de nieve parecidas a las que se encontrarán en la subida al Aneto. «Ahora que se han abierto los municipios estamos saliendo más, pero en Málaga todavía nos encontramos ante el problema de que no hay montañas nevadas», puntualiza el perote.

El grupo tiene en mente alternativas por si las restricciones les impiden desplazarse en agosto. «Siempre está la opción de contactar con las federaciones de montaña para ver si se puede emitir algún tipo de permiso para la realización de dicha actividad», explica el aloreño, que también prevé que puedan exigirles pruebas serológicas para coger los vuelos. «Estamos en contacto con varias clínicas en los alrededores de Barcelona para, en cuanto bajemos del Aneto, si es necesario podamos realizarlas de forma rápida para poder seguir con el reto, viajando a Tenerife».

Este proyecto cuenta con numerosos apoyos y patrocinadores. Además, han puesto a la venta camisetas promocionales en colaboración con el Ayuntamiento de Álora para recaudar más fondos. Sin embargo, su intención no es sacar un beneficio económico de esta actividad. «Nosotros la montaña la entendemos como una pasión», argumenta Alejandro. En caso de recaudar más de lo necesario para la organización del viaje, el resto irá destinado a «Mis Metas Por Ti», una asociación que pretende dar visibilidad a la hemiparesia infantil. «Con una asociación de alzheimer de Álora hemos sacado unas tazas con el logo del 3x3 Mil», resalta el joven, explicando otro de los compromisos que se esconden detrás de esta aventura. El objetivo final es unir su amor por su localidad y su pasión por la montaña. Habrá que seguirles la pista.