El UD Torcal decidió abandonar el encuentro que le enfrentaba al Benagalbón este pasado fin de semana después de que uno de sus jugadores fuera victimas de insultos racistas. Tal y como informa el club antequerano, el equipo prefirió no seguir adelante con el partido en apoyo a su futbolista, que no se encontraba en condiciones anímicas para seguir compitiendo.

Según explica el escrito emitido por la entidad antequerana, "en el minuto 43 de la primera parte, uno de nuestros jugadores es gravemente insultado y agredido verbalmente con improperios racistas por uno de los contrincantes, causando en nuestro compañero gran aflicción y viéndose casi impedido para seguir jugando". Tras esto, y después de aceptar las disculpas del jugador que profirió los insultos discriminatorios "el equipo antequerano, arropando a su jugador, compañero y amigo, le pregunta si se encuentra en condiciones de continuar el partido; y ante la negativa de este, por unanimidad, deciden no ser cómplices de estos actos racistas y no continuar con un partido decisivo para el club, ya que estaba en juego el descenso. No se dudó en valorar más la humanidad y el fair play", explica el club.

"El propósito del árbitro y del equipo de Benagalbón era continuar con el partido. Hacer borrón y cuenta nueva. Pero creemos necesario dar visibilidad a este tipo de actuaciones tan deleznables. Desde el Club Torcal hemos antepuesto la integridad física y ética de nuestro compañero y amigo a un partido de fútbol decisivo en la liga.

No se pueden permitir este tipo de situaciones; nadie debería sentirse agredido ni intimidado de esa manera tan ruin y mucho menos se pueden obviar ni correr un tupido velo sobre el asunto.

No seremos los primeros de la tabla, pero de lo que no hay duda es de que nos enorgullecemos de la calidad moral, ética y humana de nuestro equipo", añade el comunicado.

Esto ocurre días después del caso entre Juan Cala y Diakhaby que ha dado la vuelta al mundo. En ese encuentro entre el Cádiz y el Valencia, el equipo che decidió seguir jugando tras pararse el partido aunque su futbolista no se vio en condiciones de continuar en el campo. Tras varios días, LaLiga comunicó que no encontró pruebas del insulto racista, pero el jugador valencianista sigue manteniendo que el rival le dijo "negro de mierda". La actitud del club UD El Torcal fue totalmente diferente y se negó en rotundo a continuar con el partido como forma de proteger a su jugador.