El Vélez CF competirá la próxima temporada en la cuarta categoría del fútbol español. Lo hará después de su buen papel este curso en el Grupo IX de Tercera División. Jugará en una Liga de la que poco o nada se sabe por ahora. Conocemos que se denominará Segunda RFEF y que en ella participarán un total de 90 equipos, divididos en cinco grupos de 18.

Los líderes de cada uno de esos grupos subirán de forma directa, mientras que los otros cinco billetes de ascenso se disputarán en un play off en el que no está confirmado el número de participantes. O por lo menos eso es lo que ha llegado a los clubes, que de momento no han tenido ninguna reunión oficial con la Federación Española de Fútbol para saber el sistema de competición que se utilizará.

Si la RFEF apenas sabe ahora mismo cómo va a articular la Primera RFEF (antigua Segunda B), la antesala al fútbol profesional, la Segunda RFEF queda aún más debajo en el cajón, condenada a convertirse en una liga directamente en el olvido de los responsables de Las Rozas.

Con la temporada 20-21 en Segunda B ya concluida, los clubes empiezan a pensar en el siguiente curso, y el Vélez FC, que competirá en la cuarta categoría a la espera de que le acompañen o Antequera FC o Atlético Malagueño (solo uno de los dos, porque están condenados a encontrarse en la última eliminatoria por el ascenso, si es que ambos llegan vivos), ya empieza a conocer a los rivales que estarán en esta nueva competición.

De los noventa que formarán la Segunda RFEF, ya hay 73 billetes repartidos de manera oficial. Faltan por decidirse diecisiete plazas, más que saldrán de los distintos play off de ascenso de los grupos de Tercera División. En el Grupo IX, el Antequera se enfrentará el próximo fin de semana a partido único al Almería B, mientras que el filial blanquiazul se medirá al Torredonjimeno. Los dos ganadores de esas eliminatorias jugarán entre sí en el último cruce por una plaza en la cuarta categoría del fútbol español.

A la espera de que se vaya completando el mapa, lo que este verano va a ser más difícil que nunca es la composición de los distintos grupos por la complicada distribución geográfica. Tendrán que esperar el Vélez para ver dónde encajan, aunque lo normal es que los equipos andaluces sigan compartiendo viaje con los murcianos, encontrándose con el histórico Real Murcia, por ejemplo, como uno de los compañeros de la nueva Liga

Un puzzle por distribuir

Sumando murcianos y andaluces, el grupo IV contaría con catorce equipos, ya que hay que tener en cuenta que faltan tres plazas por repartir entre ambas comunidades, por lo que para llegar a los dieciocho faltarían cuatro clubes más que habría que añadir de otras zonas del país. Ahí es dónde se abren múltiples combinaciones por estudiar.

Podrían entrar los extremeños si la Federación decide dividirlos, ya que serán seis, cinco que ya se conocen -Mérida, Don Benito, Montijo, Cacereño y Villanovense- y uno que falta por conocerse. Una opción más sencilla sería abrir las puertas a los castellanomanchegos, que justo son cuatro -Puertollano, Socuéllamos, Marchamalo y un cuarto por definir-.

Ahora mismo todo son especulaciones. Habrá que esperar alguna semana más, y es que hasta que no se vayan completando los diferentes play off de ascenso de Tercera División no se conocerán todos los equipos que en la 21-22 estarán en esta nueva Segunda RFEF, que contará con 90 participantes y que pondrá en juego diez plazas de ascenso a la Primera RFEF (la que hasta ahora se denominaba Segunda División B), antesala del fútbol profesional.

El Marbella y el Recreativo , los grandes fracasos de la temporada

A mediados de temporada, algunos de los clubes más históricos que militaban en Segunda B andaban en peligro. Su clasificación para la Primera RFEF no estaba asegurada. Pero con el cierre de la campaña, mientras que equipos como el Racing de Santander y el Deportivo de la Coruña, ambos en la repesca, hicieron los deberes, los grandes fracasados han sido el Real Murcia, el primero en quedarse sin opciones; el Córdoba, que peleó hasta la última jornada; el Numancia, que descendía el año pasado a la tercera categoría y que este cae a la cuarta; y el Hércules, que este fin de semana confirmaba que jugará en la Segunda RFEF. Otros equipos que también aprovecharon la repesca para no quedarse fuera de la tercera categoría son el Atlético Baleares, que en las últimas campañas siempre había luchado por ascender al fútbol profesional; el Racing de Ferrol, el Real Unión de Irún o el Cornellá. Por el lado más negativo, el Marbella ha sido el gran derrotado, cayendo a la quinta categoría, la Tercera RFEF, donde también estará el Recreativo de Huelva.