El UMA Antequera empieza a construir su nuevo proyecto deportivo para la próxima campaña colocando tres cimientos sólidos sobre los que sustentar una nueva y competitiva plantilla. La continuidad de los tres capitanes, Miguel Conde, Óscar Muñoz y Juan Antonio Conejo, garantiza experiencia, calidad, compromiso, esfuerzo, sacrificio, dedicación y amor por un equipo en el que han crecido como profesionales y en el que han logrado vivir tres veces la hazaña de ascender a Primera. Son los encargados de transmitir a los jóvenes de la cantera y las nuevas incorporaciones, la idiosincrasia propia de un club que apuesta firmemente por aunar la formación académica con el deporte de élite y apostar por el juego limpio.

Miguel Conde se prepara para iniciar su décimo curso seguido en el plantel verde y el tercero como capitán con la función de ser la prolongación en la cancha del nuevo técnico, José Antonio Borrego Gutiérrez «Tete», que releva en el cargo a toda una institución como Moli Carrasco, que a partir de ahora pasa a desempeñar la labor de director deportivo. El cierre natural de Cuevas del Becerro es una de las piezas más valiosas y que más brillo ha adquirido desde su llegada. Todo un ejemplo de jugador capaz de evolucionar poniendo a disposición del colectivo sus cualidades físicas y técnicas para defender y atacar. A destacar su poderoso disparo a portería con su pierna dominante, la derecha. En su tercera aparición en la máxima categoría ha participado en los 34 encuentros de Liga regular aportando cinco goles.

Óscar Muñoz llegó al mismo tiempo que Miguel, por lo que también está a punto de cumplir una década defendiendo a la entidad universitaria en el primer o segundo escalón del fútbol sala nacional. Un jugador con mucha calidad con balón, una brillante y rápida lectura del juego y una inagotable capacidad de trabajo sobre el 40x20. Todo un comodín para cumplir con cualquier cometido que le encargue el entrenador en el que va a ser un exigente regreso a Segunda División. Su experiencia y dilatada carrera le ha permitido asumir galones dentro del vestuario de ahí su inclusión en el trío de capitanes. El pasado mes de mayo, en concreto el domingo 30, concluyó el campeonato liguero dejando el ala malagueño unas estadísticas de 32 partidos completados y tres tantos.

Conejo también renueva su papel como encargado de colocar el cerrojo en la portería del Pabellón Fernando Argüelles. El portero nacido en Coín tuvo una primera etapa de la campaña 2009/2010 a la 2011/2012 para luego volver en la 2016/2017 y, desde entonces, dejar su huella a través de su agilidad y reflejos bajo palos. Su alto rendimiento ha sido fundamental en la consecución de dos de los tres ascensos a la élite nacional. Para la Liga Nacional de Fútbol Sala no ha pasado desapercibido el ahínco del guardameta por ayudar a lograr la permanencia, siendo incluido varias jornadas en el mejor quinteto o destacando alguna de sus espectaculares paradas.

La continuidad de estos tres miembros del conjunto antequerano suponen el punto de partida de un proyecto ilusionante para el curso que viene.