Francis Tomé entrenará la próxima temporada en el CB Tizona Universidad de Burgos de la LEB Plata, la tercera categoría del baloncesto masculino español. Antes, este pasado fin de semana, el técnico malagueño, columnista de La Opinión de Málaga, consiguió el ascenso a la Liga Femenina 2 con el Asisa Alhaurín de la Torre, equipo del que ha sido entrenador las dos últimas temporadas. Tomé atiende a este diario para hablar de ese éxito en la fase de ascenso y para explicar todos los detalles de su nuevo proyecto en Burgos.

Ha sido duro y largo, pero el Asisa Alhaurín ha vuelto a la LF2. ¿Qué supone este ascenso?

Para mí es el final de un reto que nos marcamos el primer día que llegué a este club. Querían volver a LF2 y lo hemos conseguido en una competición muy larga y difícil.

Jugar la fase definitiva en casa ¿ha sido un factor clave?

Por una parte jugamos con más nervios, sobre todo los dos primeros partidos, pero por otra parte sí fue favorable porque el público fue clave en la prórroga del primer día y en la remontada del segundo. También por la repercusión que ha tenido el ascenso al ser en casa.

Solo unas horas después del ascenso del Asisa se conoció que la próxima temporada entrenará al Tizona de Burgos de la LEB Plata masculina. Vaya sorpresa, ¿no?

Sí, sobre todo para mis niñas. Fue muy duro meterme en el vestuario después del partido y decírselo. No sabía dónde mirar. Traté de hablar mirando a la pared para no ver sus caras. Fue el momento más duro que he vivido como entrenador. Sé que ellas después se han alegrado porque es bueno para mí, pero el momento fue durísimo.

¿Qué proyecto le ha ofrecido el Tizona para convencerle para hacer las maletas?

Lo primero es que han ido a «muerte» a ficharme. Es la segunda vez que me buscan. La ilusión que me han transmitido por estar allí hace que deje todo lo que tengo aquí. Me voy solo, sin mi mujer, que para mí es un apoyo fundamental. Pero es una gran oportunidad. Es un club súper serio y tienen la ambición de ascender otra vez a LEB Oro. Entrenar en un club histórico es una reto al que no le puedo decir que no porque sería decir que no quiero ser entrenador .

¿Volver al baloncesto masculino supone un cambio a la hora de planificar el trabajo?

No. Tampoco cambié nada cuando llegué al femenino desde el masculino. En el trato personal puede haber diferencias, pero en lo deportivo, no. Es verdad que las cabezas y la maneras de sentir son diferentes y a las chicas se les llega distinto que a los chicos, pero deportivamente hablando es lo mismo.

¿Qué objetivos se plantea con el equipo burgalés?

Vivo en Málaga, la mejor ciudad del mundo, y mi mujer se queda aquí. Si lo dejo todo es porque quiero ascender. Voy con ambición, energía y ganas de ascender, que es lo que quiere el club.