El balonmano español volverá a estar al completo en unos Juegos Olímpicos, tras la ausencia de la selección masculina en Río 2016, y tratará de hacerse fuerte de nuevo en el panorama mundial en Tokio, con la intención de superar el techo que para ambas secciones supone la medalla de bronce.

Los Hispanos, comandados por Jordi Ribera, y las Guerreras, con Carlos Viver a los mandos, pelearán por conquistar alguna de las codiciadas preseas que se pondrán en juego en el Estadio Nacional Yoyogi a partir del 24 de julio. Ellos ya saborearon el bronce en Atlanta 1996, Sydney 2000 y Pekín 2008, mientras que ellas se colgaron el mismo metal en Londres 2012.

Ahora, en la capital nipona, el combinado masculino intentará regresar de la mejor manera a una cita olímpica, en la que se despedirá su gran capitán, Raúl Entrerríos. El jugador del Barça quería dejarlo en 2020, pero la pandemia le ‘obligó’ a prolongar su carrera y ahora intentará cerrar su etapa como jugador con una medalla que se sume a las ocho que ha logrado con la camiseta española.

En el plano general, solo Rio 2016 ha empañado la inmaculada década de la selección masculina, coronada el pasado mes de enero con la medalla de bronce en el Mundial de Egipto. En aquella dramática tarde en el Preolímpico, un gol de Suecia de 7 metros a falta de cinco segundos dejaba a los entonces dirigidos por Manolo Cadenas fuera de unos Juegos por primera vez en 40 años.

Quitando aquel tropiezo, los ‘Hispanos’, vigentes bicampeones continentales, se han colgado entre 2011 y 2021 siete medallas entre Mundiales, Europeos y Juegos, casi la mitad de las 15 que posee la sección en toda su historia. En ese tiempo, solo se quedaron fuera del podio en la cita continental en 2012 -cuartos-, enlazando un bronce, una plata y dos oros en los siguientes cuatro torneos, mientras que han sido campeones del mundo en 2013 -por segunda vez- y terceros en 2011 y 2021.

De aquel bronce de 2011, guiados por Valero Rivera, solo resisten el capitán Raúl Entrerríos, Jorge Maqueda, Viran Morros y Julen Aginagalde, que regresa a una gran cita tras perderse el Mundial por lesión. Precisamente por el mismo motivo se quedará fuera de la cita nipona otro de los componentes de aquella selección, Joan Cañellas, lesionado en el gemelo en el último amistoso ante Portugal previo al viaje a Japón.

El catalán será sustituido por Antonio García, una de las novedades junto a los retornos de Valero Rivera y Eduardo Gurbindo en un combinado que perdió por dos graves lesiones de rodilla Dani Dujshebaev y Aitor Ariño y que cuenta en su riqueza táctica y el bloque como sus principales virtudes para intentar volver a llegar lejos.

Pero para ello, por delante tendrán un complicado panorama en el Grupo A, en el que les espera la potentísima hexacampeona mundial Francia, que tras dos oros consecutivos fue plata en Río; Noruega, actual bronce continental; Alemania, Argentina y Brasil.

Mientras, las Guerreras sueñan con volver a colgarse una presea olímpica que ya lograron por primera y única vez en Londres 2012. Antiguas componentes como Marta Mangué, Eli Pinedo, Begoña Fernández o Verónica Cuadrado y ‘supervivientes’ como Silvia Navarro, la malagueña Marta López o Carmen Martín, firmaron un hito histórico al que ahora quieren dar continuidad.

Solo la extremo derecho del CSM Bucusresti resiste del combinado que inauguró el palmarés de la sección en 2008 con una plata continental, a la que siguieron, además del bronce olímpico, otra segunda presea plateada en el Europeo de 2014 y un bronce (2011) y una plata (2019) mundialistas.

Precisamente, las de Carlos Viver se plantan en Tokio con la vitola de vigentes subcampeonas del mundo, una medalla con sabor agridulce después de caer en el último segundo por un gol de siete metros en la final ante Países Bajos en el Mundial de Japón 2019. El país nipón les debe una y a partir del 25 de julio intentarán cobrárselo.

En torno a la solvencia de la veterana portera Silvia Navarro, el seleccionador español ha sabido conformar un grupo sólido que aprovecha la riqueza táctica y la polivalencia de sus integrantes y con el refuerzo de contar con la lateral Shandy Barbosa, recuperada a tiempo de la grave lesión de rodilla que sufrió en noviembre y que tratará de aportar sus goles para mejorar el sexto puesto de Río, en aquella dramática eliminación ante Francia.

Las vigentes campeona y subcampeona olímpicas, Rusia y Francia, esta también actual campeona de Europa-, Hungría, Suecia y Brasil serán los primeros escollos de las Guerreras camino de las medallas.

Dos jugadoras del Costa del Sol estarán en la cita, la malagueña Sole López y la portera manchega Merche Castellanos.

El fuerte calor, la otra amenaza de los Juegos

Japón, el país de los grandes desastres naturales, acoge los primeros Juegos Olímpicos de la historia bajo una pandemia y. a pesar de los riesgos que esto conlleva, no es la única amenaza ante la que tiene que estar preparado.

Cuando en 2013 Tokio se alzó ganadora como ciudad anfitriona, por aquel entonces lo que más preocupaba a los organizadores locales era el extremo calor que padece el archipiélago durante los meses de julio y agosto. Un calor que puede llegar a los 40 grados de temperatura y que sumado al alto nivel de humedad (más del 70 %) causa anualmente miles de hospitalizaciones y cientos de fallecimientos en el archipiélago por golpes de calor, deshidratación y otros problemas derivados. Japón experimentó su verano más caluroso en siete décadas en el año 2018, con una cifra de 156 personas fallecidas y 89.284 personas atendidas en hospitales, de acuerdo a datos de la Agencia nacional de Gestión.