La Opinión de Málaga organizó el pasado martes 20 de julio un desayuno en el que se trató de visibilizar para futuras generaciones las historias de superación y dedicación, y lo que supone para un deportista el poder disfrutar de una cita tan especial como los Juegos Olímpicos.

A la cita acudieron dos malagueños con un currículum emblemático. Uno de ellos fue el atleta Borja Vivas: plata en los Europeos de Zúrich 2014, multitud de medallas a nivel nacional y olímpico en 2012 y 2016. Por su parte, también asistió Carmen Herrera, una deportista que es historia por ser la primera mujer española en ganar en judo paralímpico una medalla de oro y que tiene nada menos que tres en Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012.

De la misma forma, también asistieron Laura Moreno, directora del Área de Educación, Juventud y Deporte de la Diputación de Málaga; y Covadonga Pérez, directora técnica de Educación, Juventud y Deporte de la Diputación de Málaga.

Laura Moreno: "Si a ese niño le inviertes, vas a tener un campeón olímpico que es lo que hacen el resto de países" Álex Zea

Moderado por el redactor de La Opinión de Málaga Fran Extremera, este desayuno, que contó con el patrocinio del Área de Educación, Juventud y Deporte de la Diputación Málaga, sirvió para poner de manifiesto el esfuerzo que se realiza de cara a los Juegos Olímpicos y que muchas veces está invisibilizado por otras cuestiones paralelas.

Cada deporte tiene su propio método de clasificación de cara a la cita olímpica. El caso del atletismo consiste en superar la marca mínima con dos años de antelación al torneo. Sin embargo, la situación no es fácil para los deportista que acuden a la competición. «Cuando me han juzgado a mí se pasa mal porque existe el comentario de ‘este ha ido allí de vacaciones’ y no se ponen en nuestra piel. ¿Quién más que nosotros va a querer hacer un buen papel en los Juegos Olímpicos y que todo salga maravilloso?», asegura Borja Vivas.

Covadonga Pérez: "Han aparecido otros núcleos de entretenimiento. No se crean espacios de juego para los niños" Álex Zea

No todos son los afortunados que consiguen plasmar su esfuerzo en grandes resultados que les hacen estar en lo más alto. «Las medallas solo la consiguen tres personas, ya quisiéramos los demás. Solamente con estar entre los 32 es una maravilla, pero desde fuera se ve como que quedar el 30 es ir allí a hacer el ridículo».

Sin embargo, es una experiencia única e irrepetible. «Se habla mucho y suena a topicazo eso de los Juegos Olímpicos, pero es verdad que se vive un ambiente diferente. Durante 15 días estás allí como si fuera uno más con Djokovic, con Nadal, con Gasol... es una cosa especial. Hay mundiales, pero lo que se vive allí es espectacular y no solo eres tú, cómo se sienten de orgullosos tu familia y tus amigos. Es algo especial».

A pesar de esta cara más visible, el deporte tiene un lado oculto que también hay que saber superar hasta que llegan los triunfos. «El deporte minoritario se financia a través de resultados y eso es una realidad porque un futbolista si se lesiona va a seguir cobrando, mientras que un atleta se financia con el plan ADO con oro, plata o bronce y lo cobras a resultados hecho», explica la judoca Carmen Herrera, quien se tuvo que «buscar la vida» hasta que empezó a conseguir los éxitos.

Borja Vivas: "Desde fuera se ve como que quedar el 30 es ir allí a hacer el ridículo" Álex Zea

Tuvo que dejarlo todo para competir: «Yo vivía, dormía y descansaba para esto porque yo sabía que dentro de unos años yo iba a estar en una situación en la que me jugaba todo. Me sacrifiqué hasta tal punto de que no me importaba competir todos los fines de semana», recuerda.

Pero lo consiguió y el resultado, uno de ellos, fue el oro de Londres: «Desde 2008 hasta 2012 estuve en la Blume y cumplí el ciclo olímpico. No esperaba sacar mi tercera medalla porque había cumplido cerca de los 40 años. Sin embargo, lo logré. Intenté mantenerme un paso por delante de mis competidoras».

Carmen Herrera: "Cobré por la medalla de oro 30.000 euros y mi amiga rusa por la plata cobró 100.000" Álex Zea

Además, los deportistas minoritarios se enfrentan a complicaciones económicas y logísticas frente a países que están más profesionalizados en este sentido: «Ahora lo han subido a 70.0000 euros, pero cuando yo llegué de Londres cobré por la medalla de oro 30.000 euros y mi amiga rusa que hizo la final conmigo quedó plata y cobró 100.000».

A pesar de los problemas que puedan aparecer, vivir este tipo de competiciones puede cambiar la vida y para ello se necesita la ayuda de alguien que te acompañe en el camino: «Hay un antes y un después de vivir los Juegos. Son una experiencia maravillosa, pero el psicólogo deportivo te tiene que ayudar a afrontar una competición maravillosamente bien», afirma Borja Vivas.

Vivir una cita olímpica de 15 días como la del atleta o la judoca es una experiencia con una doble cara que no todo el mundo conoce: el sacrificio y el éxito.

La educación, clave para llegar a la diversidad deportiva

Uno de los grandes temas comentados en el desayuno fue el papel de la educación para lograr la diversidad deportiva y esta relación entre los jóvenes y el deporte no solo ha cambiado a nivel de aficionado, sino también profesional. 

«Le decimos a los jóvenes que estudien, pero llega un punto que mantener las dos cosas es difícil. Si tú no le sacas cierto rédito al deporte...», aclara Borja Vivas.

También se han modificado las becas a los jóvenes, como explicó el atleta. «Si a ese niño le inviertes, vas a tener un campeón olímpico que es lo que hacen el resto de países”, aseguró Laura Moreno.

Por su parte, Covadonga Pérez es profesora de Educación Física además de ser directora técnica y habló desde su experiencia: «Han aparecido otros núcleos de entretenimiento, no se generan espacios de juego para los niños. La calle era nuestro recurso. El entretenimiento era jugar al balonmano o al baloncesto». Sin embargo, Carmen Herrera apunta de forma clave: «¿No será que la sociedad ha cambiado?