El Real Club Mediterráneo (RCM) está afrontando una etapa de esplendor que parece no tener fin. Casi logra estar representado en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con la figura de Natalia de Miguel, y ahora sí participará en el Campeonato del Mundo de Remo de Mar de la modalidad Beach Sprint que se disputará en Portugal (Oeiras) del 24 al 26 de septiembre, con un equipo que une el ímpetu de la juventud con la velocidad y la experiencia de quienes son los veteranos. Eso sí, todos tienen en común su ADN ganador.

Teresa Díaz Moreno, Celia de Miguel, Miguel Ruiz, Ramón Gómez Cotilla y Felipe Méndez Tomé al timonel, todos ellos malagueños, componen el scull mixto que competirá representando a España y también al RCM en el Mundial. El hecho de que cinco remeros de un mismo equipo representen al país a nivel internacional es una de las diferencias que presenta esta modalidad, aunque tal y como asegura Ramón Gómez, uno de estos protagonistas, es a la vez una de las cosas más bonitas: «Es un orgullo competir en un Mundial porque es lo que buscamos desde que empezamos en el deporte aquí en el club y también es difícil que se presente la oportunidad de representar al club y a España porque normalmente clasificas a la selección y allí haces equipo con otros compañeros de diferentes sitios de España. Esta modalidad es un poco especial y lo han hecho así y casualmente hemos metido el barco con más tripulantes. Estamos muy contentos y muy orgullosos de que cinco de nosotros vayamos al Mundial».

Ramón lleva 16 temporadas entrenando en el club malagueño y, a pesar de su larga experiencia compitiendo al máximo nivel en gran torneos, se le escapa una sonrisa cuando habla de la modalidad Beach Sprint, a la que califica de «divertida». En 2021 se celebrará la quinta edición de este Mundial, pero es muy distinta como él mismo explica. Las diferencias entre los equipos, que pueden ser de pocos segundos o incluso décimas, hacen que esta modalidad sea «bastante divertida». «Es diferente a lo que normalmente hacemos. Las regatas solían durar seis minutos o entre 25 y 30 en la otra modalidad dentro del remo de mar, pero esta es muy corta porque solo son 500 metros. Tienes que hacer un pequeño circuito e incluye también carrera en sprint, llegada en sprint con carrera y coger una bandera».

Sin embargo, su menor longitud no conlleva un menor entrenamiento ni en tiempo ni en kilómetros y han continuado ejercitándose de manera incansable. «Este año hemos entrenado en series de velocidad. Sergio, que es el preparador físico, nos ha hecho series de velocidad de 200 metros. También hemos estado practicando mucho la subida al barco que es muy importante en la competición porque te da unos segundos ahí y es lo que te permite ganar o no porque las diferencias pueden ser de dos o tres segundos», explica.

Además, el remo no entiende de descansos, requiere de un entrenamiento continuo, y casi diario, para no perder la forma: «Combinamos entrenamientos como para preparar una larga distancia y también el sprint, que son 500 metros, apenas dos minutos y medio. Es duro porque tienes que combinar el sprint, el tener una forma física muy potente y también resistencia. Los entrenamientos varían mucho: hacemos desde carrera, pesas, remar en diferentes formas, series de velocidad cortas y largas de 3000 metros. Es muy amplio». De ahí, que la forma física con la que llegan a este Mundial estos malagueños tenga que ser lo más óptima.

¿Objetivos? Obviamente cualquier persona sueña con ganar el oro en una competición internacional. Aunque el objetivo de Ramón y del resto de sus compañeros está claro: «Tenemos que ir a por las medallas». No será fácil porque habrá que pasar las eliminatorias para estar en cuartos de final e ir avanzando y logrando esas aspiraciones Pero Ramón, Teresa, Miguel, Celia y Felipe sueñan para este Mundial con subir al podio. Y con esa ilusión llegarán a Portugal la próxima semana.