No son buenos tiempos para el Costa del Sol Málaga. Las chicas de Suso Gallardo han empezado la Liga con dos derrotas en tres jornadas, que les alejan por ahora de la zona alta de la tabla y les obligan a buscar una evidente mejoría de manera inminente para volver a ser el equipo competitivo que el pasado curso se convirtió en «tricampeón» al sumar los títulos de Copa de la Reina, Supercopa de España y EHF European Cup.

Las malagueñas, tras ganar la primera jornada de la Liga Guerreras Iberdrola al Cicar Lanzarote, han sumado los dos últimos fines de semana sendas derrotas en la pista del Bera Bera (24-22) y ante el Rocasa (27-39), en Alhaurín. Especialmente doloroso fue este segundo traspié, por la enorme superioridad que mostró el equipo canario a partir del descanso y la poca resistencia que opusieron las malagueñas, superadas absolutamente por su rival.

La verdad es que el equipo, castigado por las lesiones en pretemporada de María Pérez y de Rocío Rojas, y con el fichaje recién llegado de la brasileña Talita Alves, está muy por debajo del nivel deseado. Si a esto unimos la exigencia de un calendario que ha colocado como rivales en las jornadas 2 y 3 a dos de los «grandes» equipos de esta Liga... pues todo desemboca en las dudas sobre el equipo, que está ya a 4 puntos del liderato y, lo que es peor, mostrando una muy mala imagen en los 30 últimos minutos del partido del viernes pasado en Alhaurín.

La buena noticia es que a partir de ahora el calendario les da un respiro a las «panteras». Los próximos duelos serán ante equipos con un caché mucho menor que el malagueño, algo que deberán de aprovechar las de Gallardo para sumar puntos de dos en dos y seguir así lo más cerca posible de las mejores.

El próximo viernes a las 21 horas, el equipo se desplaza a la pista del Sant Quirze, equipo recién ascendido. Las catalanas son las colistas de la Liga, han recibido 104 goles en las tres primeras jornadas y no deben ofrecer mucha resistencia al Costa del Sol Málaga.

Después del parón de las selecciones, el Costa del Sol volverá a jugar a domicilio, el 16 de octubre, en la cancha del Morvedre, otro equipo de la zona baja, que lleva un balance de 1-2, tras ganar precisamente el Sant Quirze y perder con Granollers y Rocasa.

El siguiente fin de semana visitará Málaga el Balonmano Salud Tenerife, otro de esos equipos que lucharán este curso por no pasar problemas. El último partido de octubre, el día 30, sí será más exigente, porque será en la pista del Aula Valladolid, aunque para eso queda un mes, tiempo más que suficiente para que las «panteras» mejoren su actual imagen y consigan entrar en una dinámica más positiva de juego y resultados. Falta hace...