«¿Por qué no reciben el mismo sueldo que sus compañeros?» «¿Cuáles son la razones por las que no cuentan con la difusión que corresponde a su dedicación?» Estas y más preguntas son algunas de las que realizaron los chicos y chicas de 4º de ESO del IES Vicente Espinel en la última sesión del Plan VECA. Este longevo Plan, incluido entre las actuaciones dirigidas a fomentar una Convivencia positiva en el instituto, pretende ofrecerle al alumnado testimonios y experiencias en valores a través de la participación de «Heroínas del día a día» que comparten sus historias personales de superación.

La Cripta del Gaona fue ayer la sede en la que se recibió la visita de tres grandes deportistas que desarrollan su actividad en clubes malagueños de primer nivel. Paula García, Vero Matoso y Eva González, apasionadas por el deporte desde niñas, expusieron a una audiencia que no perdió detalle de sus palabras las dificultades que han tenido que superar hasta llegar a su situación actual.

Matoso, de Unicaja Baloncesto; García, del Balonmano Málaga Costal del Sol y González, del Atlético Torcal de fútbol sala, han compartido sus ideas, pensamientos y reflexiones como mujeres, estudiantes y profesionales sobre todo lo que gira alrededor del deporte femenino en una sesión muy interesante cuyo objetivo principal era tomar conciencia sobre la discriminación que sigue existiendo en este contexto y contribuir a prevenir la violencia de género.

Paula García, internacional con la selección española, incidió mucho en las dificultades que aún existen en nuestro país a la hora de compaginar la práctica deportiva de alto nivel con la exigencia del deporte de competición. Además quiso le planteó abiertamente al alumnado la discriminación que vivió en otro club al percibir un sueldo claramente inferior que los chicos, pese a que estos competían en una división menor, así como la problemática que está viviendo el Balonmano Málaga al no disponer de los recursos e instalaciones necesarias para un club que ha sido el más laureado en Andalucía en la última temporada.

Vero Matoso, con una larga y exitosa trayectoria en todas las categorías del básket nacional, recalcó lo señalado en relación a la enorme brecha salarial que existe entre ambos sexos, que provoca una inestabilidad económica en la jugadora que le obliga a cambiar de club con más frecuencia de la que desearía, tanto para la continuidad dentro del proyecto de un club como a la hora de ver crecer a la familia.

Eva González, capitana del combinado nacional sub-21, puntualizó que quizás esa diferencia en el salario se debe a que el consumo masivo del deporte femenino aún no llega a la audiencia del mismo modo que el masculino, pese a que ellas se esfuerzan y trabajan más ya que sus condiciones nunca son equiparables a las de ellos.

Dos alumnos (Juanma e Ismael) lanzaron preguntas muy interesantes a las ponentes. Las tres detallaron que siempre han contado con el apoyo inquebrantable de sus familias y que siguen siendo unas apasionadas de su deporte. Además hicieron muchísimo hincapié en la necesidad de compaginar la práctica deportiva con los estudios, no solo para su futuro laboral, sino como vía para alcanzar sus objetivos personales.

Paula García es enfermera, Vero Matoso tiene una amplia formación (en Marketing y Gestión Deportiva) y Eva González está estudiando actualmente 2º de Magisterio de Educación Primaria, y gran parte de su formación la han tenido que realizar en los interminables viajes en autobús que realizan cruzando la Península cada fin de semana.

Pese a los avances conseguidos en los últimos años aún quedan muchas situaciones que reflejan el machismo que sigue lastrando a nuestra sociedad. Miradas que infravaloran a la mujer deportista cuando acude a un al gimnasio a hacer pesas, instalaciones de segunda categoría frente a los hombres o no disponer de un congelador en el que guardar ese hielo tan necesario cuando hay golpes y lesiones e incluso el diferente nivel del arbitraje en comparación con las competiciones masculinas, son situaciones que perduran en el día a día. Además estas situaciones se quedan cortas cuando Paula, Vero y Eva nos confirman que las cláusulas anti-embarazo siguen muy presentes en los contratos de las jugadoras aquí en España. Apuntaron la necesidad de unirse y actuar como un colectivo fuerte a la hora de reivindicar sus derechos, tal y como están haciendo las futbolistas para elaborar sus convenios.

La lucha por la igualdad se consigue desde el ejemplo diario. Eva, Paula y Vero dijeron que el esfuerzo no se negocia, el trabajo no se discute y que la formación y la educación son esenciales en el proceso de crecimiento. La búsqueda de la igualdad efectiva se debe promover a través de la capacitación y no de cuotas artificiales. Como bien señaló la alhaurina Eva González, «no queremos que nos regalen las cosas, queremos conseguir lo que nos merecemos».