A ritmo de potentes swings y de consistentes birdies, primera y cuarta clasificadas tras los primeros 18 hoyos de competición, la gallega Fátima Fernández Cano y la navarra Carlota Ciganda han adquirido serio protagonismo en el arranque del Andalucía Costa del Sol Open de España en Los Naranjos Golf Club. Con rondas de 3 y 2 bajo par, respectivamente, ambas han dotado de color español la parte más alta de la clasificación, un cromatismo intensificado por la presencia de Ana Peláez y Nuria Iturrioz, instaladas por su parte en la octava plaza con sendos 71 golpes que asimismo les confieren un papel importante de cara a lo mucho que resta de torneo.

Es cierto que a la fiesta española en la que ha desembocado la competición en sus inicios se colaron, como no podía ser de otra forma, otras actrices principales, caso de la francesa Anne-Lise Caudal o la belga Manon de Roey, que colideran la tabla junto a Fátima Fernández Cano tras completar sendas rondas de 69 golpes. Todas ellas, sin embargo, tienen claro que resulta imprescindible dotar de paciencia a cada una de sus futuras acciones en un campo exigente al que muy pocas le han tomado el pulso en estos primeros pasos de la competición.

Fátima Fernández Cano, una de las golfistas españolas de mayor proyección, exultante tras conseguir la tarjeta del Ladies Professional Golf Association (LPGA) de la próxima temporada, extendió su buen momento de forma al inicio de este palpitante torneo, donde las incógnitas superan por ahora con creces a las certezas. La gallega, muy sólida desde los tees de salida, exhibió todo tipo de habilidades sobre un recorrido variado que puebla las tarjetas tanto de birdies como de bogeys. Sobresaliente en la primera parte del recorrido, ratificó en la segunda una actuación que la convierte en foco de atención para el nutrido grupo de aficionados que refuerza a los familiares y amigos que han acudido a apoyarla.

Lo mismo le ocurre a Carlota Ciganda y a su fiel parroquia de seguidores. La navarra batalló como en ella es habitual, de cara, solventando con pericia situaciones complicadas antes de dotar a su vuelta de verdadero brillo con tres hoyos sobresalientes entre el 14 y el 16. A punto estuvo incluso de anotar otro birdie en el último hoyo para sumarse al poblado coliderato, pero de momento se mantiene al acecho, muy bien posicionada.

Un poquito más atrás, defendiendo sus opciones con la garra que les caracteriza, Ana Pelaéz y Nuria Iturrioz salieron de la mesa de entrega de tarjetas con una amplia sonrisa en su rostro. Setenta y un golpes, uno bajo par, pudiera parecer un resultado común, un adjetivo que no cuadra en un campo como Los Naranjos, que esconde todo tipo de trampas, incrementadas más si cabe por el significativo viento presente a lo largo de su variado recorrido.

Lee Anne Pace rubricó con un solo golpe el hoyo 8 de Los Naranjos Golf Club, un par 3 de 154 metros. La golfista sudafricana celebró la hazaña con sus compañeras de partido, saltando de nuevo a la palestra por acciones aún más exitosas, como el triunfo en esta competición en 2013, en el Club de Campo Villa de Madrid, los segundos puestos en 2011 y 2017 y el triunfo en la Orden de Mérito del Ladies European Tour en el año 2010.

Así las cosas, con 54 hoyos por delante, un dato para la reflexión: solo una docena de jugadoras al par o bajo par del total de 72 participantes pusieron de manifiesto, resultados en mano, que batir al campo es complicado, que las diferencias son mínimas y que esa igualdad de fuerzas introduce al torneo, a las primeras de cambio, por el terreno de la incertidumbre y del espectáculo. Eso sí, con fuerte color español en la parte más alta de la clasificación.