El Iberoquinoa Antequera tiene ante sí este sábado, a las 18:00 horas, uno de esos partidos que suelen ser regalo y castigo para muchos equipos. Cuando se consigue un ascenso, casi lo primero que se mira al salir el calendario de la Liga Sacyr Asobal es cuándo juegas en el Palau ante el FC Barcelona. Es un regalo visitar a uno de los mejores equipos de Europa, hoy día el actual campeón de la Champions y ganador de las últimas 11 ligas, aunque sepas que es una pista donde, hasta hace una semana, llevaban seis años los azulgranas sin caer derrotados. Pero el cuadro antequerano busca en este encuentro la aparición de estímulos positivos que le sean beneficiosos para lo que resta de temporada en su lucha por la salvación.

La racha de resultados del Iberoquinoa Antequera no es buena y no es el escenario propicio para romperla el Palau, pero Lorenzo Ruiz y sus hombres saben de la importancia que puede tener cuajar una buena actuación ante los azulgranas, que podría suponer un refuerzo moral para encarar los tres partidos que faltarían por afrontar antes del parón de la competición. Un partido para construir de cara al futuro.

El FC Barcelona vive una época de cambio, sobre todo por el producido en el banquillo, donde ha aterrizado un viejo conocido, Antonio Carlos Ortega. Pero no ha bajado un ápice su competitividad ni su calidad, contando todos sus partidos por victorias, algo que viene ocurriendo en las tres últimas temporadas, ya que únicamente ha concedido un empate desde la campaña 2018/2019. Una empresa muy complicada intentar sumar ante el gigante azulgrana.

Diego Moyano, el portero del Iberoquinoa Antequera, reconoce que el equipo no vive su mejor momento: “Estamos dolidos del fin de semana anterior. Sabemos que tenemos que recuperarnos anímicamente y que este no va a ser el mejor fin de semana para hacerlo, pero tenemos que intentar hacer nuestro juego y mejorar las facetas que nos están costando más para hacer un partido digno e irnos con sensaciones positivas”.

Moyano sabe que es una tarea casi imposible superar al FC Barcelona, que es el partido más difícil de la temporada para intentar puntuar. “Si haces la misma pregunta al resto de equipos dirán lo mismo. Contra el Barça sabes que, para rascar algo, ellos no deben hacer muy buen partido y que el tuyo sea perfecto. Nosotros vamos a saltar al campo como si fuese otro equipo y la actitud es la que nos va a marcar el camino”, señala el portero.

Para el alicantino, este partido debe ser una tabla de trabajo de cara a la temporada: “El sábado hay que tener algo más que una cosa clara para sacar algo positivo. Este partido debe valer para recuperar anímicamente a la gente, que se desinhiba y, sabiendo que no tenemos anda que perder, se libere de las presiones y los bajones, y que cada uno intente hacer su juego lo mejor que pueda”.