El BeSoccer UMA Antequera, de la Segunda División de fútbol sala, dio la sorpresa en la primera semifinal de la Final a 4 de la Copa del Rey que comenzó este sábado en Jaén, al ganar por 3-1 al Industrias Santa Coloma, de Primera, tras una remontada, con lo que mantiene su idilio con el torneo y se convierte en su primer finalista.

El conjunto malagueño, que antes había eliminado a otros tres Primera, el Pescados Rubén Burela, el Emotion Zaragoza y Aspil Ribera de Navarra, jugó sin complejos ante un rival consolidado entre los mejores de la máxima categoría y esa seriedad y descaro en la pista le permitió remontar el gol de Sepe en el minuto 4, después de una salida a la pista con dudas.

El BeSoccer UMA se repuso del 0-1 logrado por el cuadro barcelonés y de un lanzamiento al poste de su goleador Drahovsky, que estuvo activo en el comienzo y puso en apuros al meta antequerano Cone. El UMA Antequera creció y empezó a llegar con peligro al marco de Borja impulsado por Burrito y Cobarro, y así en el minuto 10 empató Óscar de un disparo cruzado que desató la euforia entre su ruidosa afición.

La igualada no le hizo bajar el ritmo, más bien al contrario, pues le puso marcha más al partido y en una acción de estrategia, con el meta Cone de portero-jugador, Cobarro logró el 2-1 y consumó la remontada en el último minuto de la primera mitad.

La situación no varió en la segunda mitad, pero el UMA se defendió con orden y no renunció al ataque. Javi Rodríguez, el técnico catalán, lo vio complicado, máxime cuando Burrito, en un contraataque guiado por Alvarito, puso el 3-1 a falta de 11 minutos con un Olivo Arena entregado al UMA Antequera.

El entrenador del equipo de Santa Coloma de Gramanet se vio obligado a recurrir al portero-jugador, pero fue incapaz de derribar el muro del conjunto andaluz, que selló su pase a la final con una merecida victoria ante la impotencia del Industrias.

El UMA juega este domingo la final a las 21.00 horas ante el Viña Albali en lo que será un histórico partido para el conjunto malagueño, tras llegar por primera vez a rozar la gloria.