El Iberoquinoa Antequera se dio una alegría ante el campeón y le sacó un empate en casa al FC Barcelona (32-32), que jugó con varios filiales y se vio sorprendido por la lucha hasta el final de los locales.

El Iberoquinoa Antequera necesitaba un partido que pudiera recordar siempre en esta corta estancia en Liga Asobal y el aficionado vio ayer a su equipo empatarle al poderoso FC Barcelona luchándole de tú a tú hasta el final, remontando malos parciales y dejando en un punto su esfuerzo.

Era difícil apostar por el ya descendido conjunto antequerano y, precisamente por no tener nada que perder, mostró un juego dinámico en ataque y se olvidó de las tantas pérdidas que en muchos partidos les han condicionado. Les salía todo a los locales y el Barça, ni al contraataque, pudo sacar ventaja en el marcador (16-15 al descanso).

El ritmo altísimo del primer tiempo no se reflejó de igual manera en el segundo, que fue algo más accidentado y con parones que bajaron el ritmo de juego. En el minuto 40, el Antequera seguía ganando el partido (23-21), pero hubo una exclusión de Paulo Vinicius que aprovechó el Barça para lograr un 0-3 de parcial y darle la vuelta al resultado a falta de quince minutos (23-24).

En cualquier otro partido este Iberoquinoa solía bajar los brazos, pero no ante el Barça, que da un aliciente extra el poder ganarle, y empezaron a construir desde la defensa con un gran Diego Moyano bajo palos.

Los goles de Ruiz y Fernando Moreno volvieron a empatar, vino un tiempo muerto de los culés, de nuevo un parcial de 0-3 y en ese tiroteo, otra vez supo resurgir el Antequera, que puso el 31 iguales y ya en los últimos dos minutos el definitivo 32-32, un empate que nada supone, aunque sí en lo anímico para el Antequera.