Nerja estrenó verano como nunca antes, al albergar por primera vez unos campeonatos de España al aire libre en categoría absoluta. Y a esta competición le puso el broche más vibrante, el de un histórico oro nacional en la prueba de relevo corto, los fulminantes 4x100 masculinos. Con un tiempo que rompió la barrera de los 40 segundos, los sevillanos Jesús Gómez, José María Marvizón, Daniel Cortés y José Miguel Millán inscribieron otra página de leyenda con la elástica del Trops-Cueva de Nerja. 

Fue un domingo repleto de buenas noticias para la escuadra celeste, porque la granadina Una Stancev también conquistó un oro inédito en salto de altura al aire libre. Su mejor marca personal, 1,85, la catapultó ante el delirio de una grada que soñaba con un Nacional absoluto en la perla turística de la comarca de la Axarquía.

Cayeron con viento favorable diversas marcas nacionales y mínimas para el Mundial al aire libre. No obstante, el color malagueño lo había puesto el magnífico bronce en pértiga que, como ya informamos en estas mismas páginas, cosechó el internacional nerjeño Isidro Leyva con un salto de 5,35. Su compañero de escuadra Alejandro Romero fue uno de los pocos nombres propios de la provincia en la jornada final, al cerrar la final de 110 metros vallas con una mejor marca personal (14.02). Su octava plaza fue también muy aplaudida desde el graderío del estadio Enrique López Cuenca.

Otra participante malagueña con papel destacado en estos nacionales de atletismo fue Elena Paulano, representante del Unicaja Jaén en el relevo largo femenino. Su equipo obtuvo un meritorio cuarto puesto, con el que se quedó a las puertas de subirse al podio.

En esta jornada final brilló igualmente con luz propia Jordan Alejandro Díaz, atleta cubano nacionalizado español que de la mano de Iván Pedroso, que pulverizó el récord nacional de triple salto. En Nerja voló hasta los 17.87 y puso la guinda a uno de los campeonatos con más nivel en años. 

Al filo de las ocho de la tarde, la mejor marca mundial del año dejaba en segundo plano a un renacido Pablo Torrijos, que llegó a Nerja como vigente campeón. El castellonense alcanzó 16.72 (+1,7) en su tercera tentativa, y logró una nueva medalla, esta vez de plata. La medalla de bronce en esta prueba fue para el valenciano Marcos Ruiz, con un único salto válido de 16.36 (+1,0). Y acabó cuarto el veterano José Emilio Bellido, con 16.11 (+1,0). 

Otro veterano fue protagonista en la recta final de la competición, en la prueba de peso que durante casi una década dominó el malagueño Borja Vivas. El cántaro Carlos Tobalina se colgó el oro con un tiro de 20 metros justos, que a su juicio le dejó un mal sabor de boca. Soñaba en esta ocasión con una marca superior, que le permitiese afrontar nuevos retos internacionales.

Sobre la pista, el público que abarrotó las gradas nerjeñas vibró con la carreta masculina de 800 metros. El murciano Mariano García cogió la cabeza desde el principio, seguido por Álvaro de Arriba y Saúl Ordóñez. Más atrás circulaban Adrián Ben, vigente campeón de la distancia, Alberto Guerrero y Pablo Sánchez-Valladares. 

Sin embargo, a falta de 150 metros se acercó a la cabeza el gallego Adrián Ben y no tardaría en llegar el arreón de De Arriba para colgarse el oro con un corno de 1:45.82. El propio Ben también aprovechó la estela del ganador para relatar a Mariano al tercer peldaño. El nuevo campeón de 800 obtiene su tercer título, tras los conseguidos en 2016 y 2018 y es uno de los que ha obtenido el pasaporte para viajar a Eugene. 

En cuanto a la sesión matinal de ayer, dos grandes carreras de 400 metros acapararon toda la atención, con Óscar Husillos (y con mínima europea) y Eva Santidrián como flamantes campeones. En la prueba femenina se rompió el anterior el récord de España sub-20, a cargo de Berta Segura. Pero además, en las finales de 100 y 110 metros vallas tanto Xénia Benach como Asier Martínez volaron con excesivo viento a favor.

Fue igualmente destacada la gesta de hermanos navarros Quijera, que se repartieron oro y plata como en 2019. El más pequeño, Manu, líder español del año, alcanzó 79.72 en la quinta tentativa. Así relegó al segundo escalón a su hermano mayor, Nicolás. Esta sesión matinal concluyó al filo de las dos de la tarde, cuando el calor empezaba a apretar y el público no dudó en encaminarse hacia los lugares donde reponer fuerzas de cara a la sesión vespertina.