El ala de Cuevas del Becerro se prepara para su 11º curso defendiendo la elástica verde del BeSoccer CD UMA Antequera y regresa, por cuarta vez a la élite, con la ilusión y las ganas del primer día que llegó. Óscar cumple con el perfil de hombre de confianza del entrenador al que recurrir cuando hace falta precisar en la ejecución del estilo de juego marcado o hay que solventar una situación compleja. Asume, de primer al último minuto, cualquier cometido sobre el 40x20. Ataca, defiende y nunca deja de correr ni de competir cada balón buscando el mayor beneficio para el plantel. 

Esta pasada campaña fue de los guerreros que ofrecieron un rendimiento más regular y, como buen capitán, estuvo preparado a la hora de ayudar en la concusión de dos hazañas deportivas. En la final four de la Copa del Rey, con sede en el Olivo Arena de Jaén, realizó una exhibición física asombrosa para tratar de minimizar el impacto de las bajas por lesión y su gran despliegue se mantuvo en los duelos de la fase de ascenso con Alzira y Benavente. 

Con una década en el equipo, al igual que Miguel Conde, el otro jugador de Cuevas del Becerro, marcó 10 goles en 36 partidos de Liga y cinco tantos en la competición copera. “Comencé muy bien en Liga, luego tuve una racha en la que estuve un poco de capa caída, pero he intentado mantener la regularidad de principio a fin y he terminado a buen nivel. En la Copa del Rey, cuando te enfrentas a equipos superiores, hay que ponerse el mono de trabajo y salió a la perfección”, manifiesta el ala. 

Óscar, por último, indica el deseo que el grupo espera que se haga realidad: “Le pedimos la permanencia y que la afición se vuelque con nosotros, porque si ya lo ha hecho este curso, necesitamos un pelín más en el próximo. Nosotros también tenemos que poner más de nuestra parte y, en cada partido, el Fernando Argüelles se tiene que venir abajo”

Al respecto de su renovación, el cueveño confiesa que está "muy contento". "Le debo mucho a esta gran familia que me dio la oportunidad de debutar hace 10 años y quiero devolver todo lo que me han aportado con compromiso y sacrificio”, explica.

El 21 del elenco universitario da mucho valor a lo conseguido: “No hay palabras para lo que ha hecho el equipo este año. Es indescriptible. Lo de la Copa del Rey ha sido una hazaña brutal. Nadie se esperaba lo que hemos hecho. Va a quedar para la historia del fútbol sala y del deporte nacional e incluso mundial. En Segunda siempre estamos en la lucha por el ascenso y ha sido el broche final a lo iniciado con la Copa. Una temporada de 10”.

La vuelta al escenario más competitivo del fútbol sala nacional exige la puesta a punto de la maquinaria verde. José Antonio Borrego “Tete”, en las últimas semanas, ha ido reuniendo las piezas necesarias para conformar el motor de arranque más potente y cuenta con Miguel Conde, Conejo, Dani Ramos, Burrito, Cobarro y compañía para activarlo, sin embargo, es indiscutible que Óscar Muñoz Becerra aporta el corazón en este arduo trabajo de rendir al máximo nivel. Su entrega, sacrificio y lucha en la cancha son motivo de orgullo para el equipo. Es el ejemplo de jugador imprescindible que siente la camiseta, defiende los colores y ama al club al que pertenece desde hace 10 temporadas. Su renovación es la forma de reconocer su labor y lo convierten en leyenda del club.