Con las secuelas y el buen recuerdo aún fresco del Abierto de Estados Unidos y respaldada por la presencia del nuevo número uno del mundo, el español Carlos Alcaraz junto a otras de las mejores raquetas del momento, la Copa Davis vuelve a escena con la puesta en marcha de la fase de grupos de las Finales, de donde saldrán los ocho equipos que se disputarán el título del 2022 en noviembre en Málaga.

El éxito de Alcaraz en Nueva York da lustre al giro competitivo en la temporada de tenis. Con el título del Abierto de Estados Unidos y la estancia en la cima del ránking, el murciano abandera la nueva era que se vislumbra en este deporte.

Desde el martes al domingo Bolonia, Glasgow, Valencia y Hamburgo se interponen en la rutina del circuito para ceder el protagonismo a los equipos nacionales en la carrera por el trono que el pasado año, en Madrid, conquistó Rusia, apartada de la competición por la invasión a Ucrania.

El combinado ruso, con Daniil Medvedev y Andrey Rublev junto a Karen Khachanov a la cabeza, es la gran ausencia de un evento en el que dieciséis conjuntos pujan por el éxito en la Davis, el evento más importante del tenis por equipos.

Estrena un nuevo formato la competición que adquirió una nueva dinámica hace tres años, cuando abandonó el sistema tradicional, con eliminatorias y enfrentamientos a lo largo del año, para concentrar todo en una sede única, al final del curso. Así fue en el 2019 y en el 2021, cuando se disputó en Madrid con los triunfos de España y después Rusia. No hubo torneo en el 2020 por la pandemia.

En esta ocasión la Copa Davis vuelve a dar un giro. Las finales serán en cinco sedes distintas. Cuatro para la fase de grupos y después, dos meses más tarde, las eliminatorias en otro lugar, en Málaga.

El Abierto de Estados Unidos ha disfrutado de la irrupción de jugadores hasta hace poco aún a la sombra de Rafael Nadal y Novak Djokovic, acaparadores de los Grand Slam. Hombres como Carlos Alcaraz, Casper Ruud o Francis Tiafoe han respondido como alternativa y se han disputado el último ‘major’ del curso. Alcaraz y Tiafoe mostraron su predisposición a jugar con sus respectivas selecciones: España y Estados Unidos. Ruud está al margen por la ausencia de Noruega. Khachanov, el otro semifinalista, no estará en el escenario por el veto a Rusia.

La presencia de Alcaraz ilustra el cartel de la Copa Davis alentada también por el regreso a la competición del alemán Alexander Zverev, líder de su equipo y de nuevo en la pista después de la grave lesión que sufrió en las semifinales de Roland Garros.

Junto al jugador de Hamburgo, formarán parte de las finales el canadiense Felix Auger Aliassime que finalmente jugará con Canadá, los estadounidenses Taylor Fritz y Francis Tiafoe, los italianos Jannik Sinner y Matteo Berrettini, el croata Marin Cilic, el argentino Diego Schwartzman y los españoles Alcaraz, Pablo Carreño y Roberto Bautista, instalados todos entre los veinte mejores del mundo.

La presencia con Gran Bretaña de Andy Murray es otro de los alicientes de estos días sobre la pista. Una leyenda aún en marcha que palia las bajas de Nadal y también la de Novak Djokovic, incluido inicialmente en la convocatoria de Serbia que se cayó del equipo por motivos personales.

Es distinto el caso del griego Stefanos Tsitsipas, el noruego Casper Ruud o el polaco Hubert Hurkacz, bajas por la ausencia de sus equipos, eliminados en la ronda de clasificación.

Durante una semana los dieciséis equipos estarán repartidos en cuatro sedes. En cada cuarteto, cada equipo jugará contra el resto en sistema de liguilla. Y los dos mejores se clasificarán para la fase final fijada en Málaga del 22 al 27 de noviembre.

Los grupos

Italia, Croacia, Argentina y Suecia integran el Grupo A con sede en Bolonia y con el conjunto anfitrión como gran favorito. El combinado de Filippo Volandri está liderado por jugadores que forman parte de la elite del circuito como Sinner, Berrettini o el joven Lorenzo Musetti.

Aspira a su segundo trofeo tras el obtenido en 1976 cuando venció a Chile. Subcampeón en seis ocasiones, la última en 1998, no pasó de los cuartos de final en la edición del pasado curso.

Croacia disfruta de la segunda juventud de Marin Cilic y de la revelación Borna Coric, campeón del Masters 1000 de Cincinatti. Campeona dos veces, en el 2005 y 2018 fue subcampeona en Madrid en el 2021 superada por Rusia.

Tras su ausencia el pasado año, Argentina regresa a las finales liderada por Diego Schwartzman y con la irrupción de Francisco Cerúndolo. Tras varias finales perdidas acabó con su maleficio y ganó el título en el 2016.

Suecia suele ser una habitual en las fases finales aunque hace tiempo que no marca la pauta. Con siete títulos, en su época dorada, en las décadas 80 y 90 cuenta con un equipo fuera de la elite del ránking.

El Grupo B esta formado por España, Canadá, Serbia y Corea del Sur y con la sede en Valencia. Sin Rafael Nadal pero con Carlos Alcaraz, Pablo Carreño y Roberto Bautista salió vencedor en el 2019, cuando el nuevo formato se estrenó. Fue campeón otras cinco veces más entre el 2000 y el 2011.

Hace tres años ganó la final a Canadá con la que se reencuentra ahora en la fase de grupos. Sin Denis Shapovalov, ha repescado el equipo de Frank Dancevic a Felix Auger Aliassine que al principio estaba fuera de la convocatoria. Nunca ha ganado el conjunto estadounidense que se quedó en puertas aquella vez en Madrid.

La ausencia de Djokovic reduce las aspiraciones de Serbia, campeona en el 2010. Siempre se ha dejado notar en las Finales. Cuarta en el 2019 se quedó en puertas de la final en la pasada edición, superada por Croacia.

Completa el cuarteto la República de Corea que ya ha hecho historia en estar presente esta temporada entre las mejores de la competición.

Francia, Alemania, Bélgica y Australia son los cuatro integrantes del Grupo C con sede en Hamburgo. La condición de local y la presencia de Zverev junto con Oscar Otte alientan las expectativas del cuadro de Michael Kohlmann. Campeona en 1988, 1989 y 1993 es seria aspirante a llegar a cuartos.

Francia, diez veces campeona, la última en el 2017, emprende su participación con jugadores fuera de los veinte primeros lugares de circuito bajo el mando de Sebastian Grosjean y pujarán también con Australia por una de las dos primeras plazas

El equipo oceánico que dirige Lleyton Hewitt es el segundo país con más trofeos en la Davis, con 28 títulos aunque el último en el 2003, solo superado por Estados Unidos. Alex de Miñaur lidera al conjunto australiano.

Bélgica completa el cuarteto. Nunca ha ganado la Copa Davis aunque ha jugado tres finales, la más reciente en el 2017 superada por Francia.

En Glasgow jugarán Gran Bretaña, Estados Unidos, Kazajistán y los Países Bajos. Con Cameron Norrie como principal referencia y la leyenda y el empuje de Andy Muray como gran aliciente aspira Gran Bretaña a regresar a la primera línea. Aquella que le llevó a ganar diez trofeos aunque el último en el 2015.

Semifinalista en el 2019 se topa con el empuje de Estados Unidos que cuenta con la fiabilidad de Taylor Fritz y el empuje de Francis Tiafoe para intentar agrandar su cuantiosa cosecha de éxitos. Es el equipo estadounidense el más laureado, con 32 trofeos en su historia. En las ediciones anteriores nunca pasó la fase de grupos. Un reto.

Superar los cuartos de final es el objetivo de Kazajistán con Alexander Bublik a la cabeza. Una ambición parecida a la de Países Bajos que completa el cuarteto y que repite presencia en las finales después de su participación en el 2021, con Botic Van de Zandschulp como principal referencia.