El Trops Málaga volvió a caer, esta vez, ante el potente Eón Alicante (29-30) y en su feudo, donde venía siendo inexpugnable hasta ahora. Con este resultado, el equipo de Quino Soler acumula dos derrotas consecutivas. Una dinámica negativa que el conjunto malacitano debe corregir para seguir aspirando a los puestos de ascenso al final de la primera fase de la competición. Aunque el próximo miércoles (20.30 horas) tiene otro exigente encuentro, en este caso, de Copa del Rey, frente al segundo clasificado de la Liga Asobal, el histórico Bidasoa Irún.

Cierto es que el encuentro contra el Eón Alicante arrancó muy igualado y el Trops tuvo sus opciones para sacarlo adelante. Sin embargo, la ausencia de Alberto Castro por lesión, quien también se perdió el choque de la semana pasada junto al argentino Adrián Portela, uno de los baluartes de la defensa blanquiazul, están haciendo mella en la escuadra costasoleña, que no logra enderezar el rumbo.

Para ayudar al equipo en este momento complicado por las bajas, el Trops ha incorporado a sus filas al central Javi Ariño, quien ya militó en el conjunto malagueño la pasada temporada, aunque decidió no renovar este verano, toda vez que se le hacía complicado compaginar su profesión de médico con la práctica del balonmano. Sin embargo, surgidos los imprevistos, el entrenador Quino Soler ha logrado repescar al zaragozano, que fue fichado este mismo viernes.

En cuanto al desarrollo del enfrentamiento, la primera parte la abrió el Trops, por medio del extremo Jesús Melgar, pero, enseguida, llegó la réplica del Eón Alicante, que, desde el minuto 03:50 cogió la delantera y se adueñó del partido. El cuadro malagueño intentaba seguirle el ritmo, pero los visitantes, con un juego muy dinámico y con el lateral derecho David Jiménez en estado de gracia, se distanciaban cada vez más del marcador hasta conseguir una renta de cinco (7-11) en el 17:36.

El Trops estaba pagando sus desaciertos en ataque y la defensa tampoco brillaba como en otras ocasiones para desesperación del portero Jorge Villamarín, que dejó su puesto a Pedro Blanco cuando aún restaban diez minutos para el final. Precisamente, Blanco paró un lanzamiento desde los siete metros y tuvo una buena actuación, pese a que la defensa no estaba como de costumbre.

Con este panorama, al Trops solo le valía intentar la machada y reducir distancias. El Alicante había sufrido dos descalificaciones a lo largo del primer acto, la de Doldán, al comienzo del choque, por propinar un golpe en la cara al central Consuegra, y la de Novais, al final, por la misma infracción. Los pupilos de Quino Soler lograron entornarse para ajustar el marcador y ponerlo a 12-14 a falta de cinco minutos para la conclusión. Sin embargo, un arreón del equipo rojillo hizo que los de Alicante aumentaran el marcador hasta ponerlo en 14-18 del primer periodo.

Tras el paso por vestuarios, el encuentro arrancó mejor para los malagueños que, en solo cinco minutos, se pusieron a uno (18-19). Una remontada espectacular capitaneada por el lateral brasileño Leonel. El conjunto alicantino reaccionó y, una vez más, amplió su ventaja, pero el Trops de la segunda parte nada tenía que ver con el de la primera. La intensidad había aumentado, la defensa, más cerrada, con la participación de los jóvenes Pablo Fernández y Kahr, y el extremo Melgar culminaba los contraataques. Esto propició la remontada en el 10:18, momento en el que se produjo el empate (21-21), una vez más, gracias al incombustible Jesús Melgar.

Con el resultado de 26-28 se llegó a los últimos diez minutos del encuentro. Y un minuto después, otro gol de, cómo no, Melgar, que ponía el duelo en 27-28 y con todo por decidir.

Los compases finales transcurrieron llenos de emoción. El Trops seguía perdiendo por la mínima (29-30) a falta de un minuto para el desenlace. Este resultado se mantuvo y con la última jugada para el Trops, que, tras la parada de Padilla al lanzamiento de Consuegra, dejaba el marcador en 29-30. Así, pues, una nueva derrota de los malagueños, pese al enorme esfuerzo durante el segundo período.