El CD Rincón juega este sábado (21.00 horas) uno de los partidos más importantes de su historia y lo hará en un estadio en el que se han cumplido multitud de sueños estas últimas décadas. La Rosaleda acoge en cuestión de horas el encuentro de Copa del Rey entre los malagueños -División de Honor- y el Espanyol -Primera División- en un partido en que las opciones de alcanzar el triunfo son reducidas, pero existen.

Lo cierto es que los de Aitor Castillo no tienen nada que perder. Después de superar al Montilla, el gran objetivo pasa por ponerle las cosas lo más complicadas posibles al conjunto perico de Diego Martínez -bastante irregular en LaLiga Santander hasta ahora-.

Los malagueños ya saben lo que es vivir esto. El mismo estadio recibió a los de Rincón de la Victoria contra el Alavés -entonces en Primera-, pero sin afición por la pandemia. Ahora, con todo a favor, la afición rinconera se ha volcado con su equipo para vivir la fiesta del fútbol modesto y animar a los suyos para competir contra uno de los conjuntos históricos del fútbol nacional. Habrá un gran ambiente y el mero de hecho de poder ganar a un Primera en el torneo del K.O. puede ser un gran colofón en la grada

Las opciones son muy reducidas por la diferencia en los presupuestos y en las dos plantillas, pero en la Copa del Rey todo es posible. Pese a todo, será un día que quedará en el recuerdo del CD Rincón y de toda su hinchada. Juntos ya están cumpliendo un sueño. Más de 7.000 personas estarán en las gradas. Ahora faltan 90 minutos para alcanzar la gloria. ¿Quién dice que no se puede lograr?