Ya está en marcha la Copa Davis de Málaga. El interés del tenis de todo el planeta se concentra desde este martes y hasta el domingo en el Martín Carpena, donde Australia y Países Bajos han puesto en marcha las Finales de 2022 en la, quizá, eliminatoria más floja de cuantas se esperan hasta el domingo en Málaga. Pero donde hay naranja, hay alegría, y la bulliciosa afición 'oranje' se hizo sentir durante toda la tarde noche de partidos a la que también respondió mucha afición española, completando un aspecto más que aceptable del graderío del Carpena. Solo poner un pie en la zona de aficionados (por cierto, abierta a todos, tengan entrada para los partidos o no) ya daba una idea de qué afición iba a ser este martes la más numerosa en las gradas, como estaba previsto por la organización, que estimaba que los neerlandeses junto con los italianos iban a ser los aficionados extranjeros más numerosos durante esta semana de tenis en la Costa del Sol. De momento, punto para la organización.

Elegancia holandesa en la grada. Álex Zea

Desde primera hora de la tarde los holandeses ya daban colorido a los aledaños del Palacio de Deportes. Antes del comienzo de los encuentros, acompañando con palmas la salida de sus jugadores al ritmo del 'Life is life' de Opus y celebrando cada punto de Tallon Griekspoor primero y de Botic van de Zandschulp después con un griterío difícil de igualar por los pocos australianos salpicados por el graderío de un pabellón que presentó desde el inicio de la jornada un aspecto bastante bueno para el cartel de esta jornada inaugural. Solo los palcos de autoridades y 'gente guapa' estuvieron menos ocupados al inicio pero fueron llenándose conforme avanzó la tarde y a buen seguro que irán recibiendo a caras conocidas a media que avance el torneo y, sobre todo, a partir de las semifinales del viernes.

Inevitable mirar, entre punto y punto, a la Ensaladera de los vencedores, convenientemente colocada e iluminada en una de las cuatro esquinas del Carpena a pie de pista, rivalizando con el último modelo de marca de coches de lujo en la esquina de al lado... un torneo así no se paga solo, bien lo sabe Gerard Piqué, el ya exjugador de fútbol del Barcelona y dueño de la empresa Kosmos, organizadora de la Copa Davis desde hace ya unos años y que, como buen encargado de todo el asunto, estaba también presente en el Carpena.

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Gerard Piqué, en la grada del Martín Carpena. Álex Zea

Hubo afición española y malagueña, por supuesto. Sublime '¡Vamos Rafa!' el que se escuchó desde lo alto del Carpena cuando sacaba Thompson en el séptimo juego del primer set ante Griekspoor que sacó más de una carcajada entre el público, incluido el neerlandés que no paró de animar con sus "Let's go, Tallon, lets's go!", "Holland, Holland!" y algún que otro cántico en un idioma del que me van a disculpar pero sólo he aprendido a decir una frase en esta primera tarde de tenis: Hoe mooi is tennis als het goed gespeeld wordt. Les traduzco: Qué bonito es el tenis cuando se juega bien... y esto solo ha hecho empezar.