Después de unos días de descanso con motivo de los compromisos internacionales, el Costa del Sol Málaga ha vuelto al trabajo para preparar el regreso a la competición. Se comprime el calendario para las panteras, que antes de acabar el 2023 tendrán cinco partidos. Y hay mucho en juego en este último tramo de año. Pero también hay ilusión en el vestuario por darle continuidad al buen inicio de temporada. «Muchas ganas de afrontar todo lo que viene. Esta semana pasada fue para desconectar y evadirnos del balonmano para recargar pilas para lo bonito que viene ahora», explica Estela Doiro.

Este sábado las de Suso Gallardo reciben a las 19:00 horas en Carranque, en el Partido Estrella de la jornada 7 en la Liga Guerreras Iberdrola, al Grafometal La Rioja. «Nos jugamos mucho, sobre todo, volver a coger sensaciones y ritmo. Primero tenemos al Grafometal La Rioja, luego Beti Onak y después la Supercopa. Hay que adquirir buenas sensaciones como equipo», asegura la gallega, que pide seriedad: «No nos podemos confiar porque a pesar de ser un recién ascendido tenemos igualmente que pelearlo. Ellas vendrán de trabajar mucho durante este parón y no podemos confiarnos, sacar los dos puntos y coger ritmo».

Es especial para la primera línea, que ya está preparada para volver a las pistas después de superar una fractura en el tercer metacarpiano de su mano derecha. Casi tres meses después vuelve a competir y es motivo de alegría. «Estoy muy feliz de poder volver y estar en pista con el equipo, de volver a coger sensaciones y hacer lo que realmente me gusta. A pesar de que he estado muy bien acompañada en la grada, es verdad que hay ganas de pisar la pista y tener el gusanillo de la competición», termina Doiro: «Vengo trabajando mucho durante este tiempo con gente muy profesional a mi lado que me ha estado ayudando para recuperarme de la mejor manera posible. Yo creo que sí, que estoy preparada y lista para empezar otra vez». Un «fichaje» clave para el Costa del Sol Málaga.