El boxeador malagueño Samuel Molina se proclamó campeón de España al ganar a los puntos este pasado fin de semana al hasta ahora campeón nacional Jon Fernández. Fue un combate duro e intenso, que reunió a 2.500 personas en el pabellón de Carranque, ahora ciudad deportiva Javier Imbroda. Un combate épico que se puso cuesta arriba al sufrir el malagueño un corte en la cabeza que fue un hándicap, pero lejos de derrumbarse Samuel fue hacia arriba y empezó a ganar asaltos hasta decantar la balanza en el tramo final.

Tuvo de todo el duelo, dramatismo, épica y gloria para un boxeador costasoleño que demostró saber sufrir ante un rival peligroso en la pegada y de quijada dura. Ante esas armas, Samuel optó por la estrategia de la media y larga distancia, picoteando antes las duras contras del vasco. El peligro no había desaparecido en el último tramo, por eso Samuel bailaba ante la presión de su rival. Hubo intercambios duros en los últimos asaltos, cualquier mano podría suponer el finiquito, pero el encaje de uno y otro hizo acto de presencia.

El último asalto pareció una película de Scorsese, con sangre sudor y lágrimas. Las de la esquina de Samu que barruntaban la victoria, pero el campeón fue a por todas y no se podía confiar `La Esencia’ Molina.

Al final victoria a los puntos por decisión unánime (97-93, 96-94 y 96-94) para el malagueño. Ahora es el nuevo rey nacional, hay run run de revancha y el título de Europa se queda a tiro de piedra.