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ENTREVISTA

Lucas Eguibar: "Llegó un punto en el que no me preocupaba el 'snow', solo quería una solución para tener una vida normal y sin dolor"

El 'rider' guipuzcoano encara sus cuartos Juegos Olímpicos tras un calvario de lesiones en la espalda y el tendón de Aquiles que le llevó a plantearse la retirada: "No podía ni estar sentado más de diez minutos"

Lucas Eguibar.

Lucas Eguibar. / EUROPA PRESS

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

Madrid

En San Sebastián, claro, no hay nieve. Lucas Eguibar (1994), como casi todos los grandes deportistas de invierno, vive en un exilio permanente. Un sacrificio que, con 32 años recién cumplidos, ya "pesa", pero que queda en poca cosa en comparación con los esfuerzos que ha tenido que hacer para competir en sus cuartos Juegos Olímpicos (suma ya dos diplomas) en snowboardcross, campo a través. Esta olimpiada ha sido un calvario para él, con dos graves lesiones en la espalda y el tendón de Aquiles que le enseñaron el camino a la retirada. La esquivó y ahora, sin nada que perder, el 'rider' no se pone límites: "Voy a por el oro".

¿Cuánto tiempo puede pasar en casa con su familia?

Ahora paso más que antes. Antes, en verano siempre íbamos fuera a entrenar y este año lo hemos hecho en septiembre. Solíamos meter muchísimas horas y ahora preferimos que el entrenamiento sea más de calidad que de cantidad, lo que facilita mantener la motivación, porque el rendimiento también viene un poco de la cabeza. Y al final, aunque el deporte es mi motivación y mi sueño, noto que van cayendo las fuerzas. Cuando llevas dos semanas en un hotel ahí encerrado... Ahí una parte que tiene que ver con la motivación y también con la organización del trabajo. Ahora hago mucho trabajo físico específico, que antes lo hacía todo en conjunto. Ya he tenido lesiones muy importantes en mi carrera y le damos mucha importancia a la prevención.

Lucas Eguibar.

Lucas Eguibar. / Archivo

Este año la bicicleta ha sido parte de su entrenamiento físico.

Me apunté a la Quebrantahuesos, la cicloturista más importante de España, y eso me obligó a entrenar, porque sabía que si no lo hacía iba a sufrir mogollón. Me gusta estar en forma, porque me gusta mucho el deporte. Y también es una cuestión de que intento buscar pequeños objetivos que me ayuden con mi preparación y hacer la Quebrantahuesos me permitió conseguir un nivel de base aeróbico muy potente. Intento descentrarme de la nieve para disfrutar y demás, pero que al mismo tiempo lo que haga me sirva para mi carrera. Es muy distinto. Cuando voy a entrenar en lo mío, es diferente. Sí que intento disfrutar, claro, pero en la cabeza no es lo mismo, porque voy muy en serio y tengo objetivos claros que cumplir. Por eso decía que ahora anteponemos la calidad a la cantidad de los entrenamientos.

La olimpiada no ha sido sencilla para usted.

El año pasado sufrí muchísimo con el tendón Aquiles [se lo rompió en marzo de 2024], pero este año he podido hacer de todo, he entrenado muchísimo y me encuentro súperbien. La olimpiada ha sido complicada porque ya en los Juegos de Pekín 2022 tuve el tema del problema de la espalda y tuve que pasar por quirófano.

Lucas Eguibar.

Lucas Eguibar. / Archivo

Se planteó incluso la retirada.

Tenía muchísimo dolor de espalda y no podía hacer nada. Y nada es literal, no podía hacer nada de nada. O sea, sólo podía andar y hacer pilates, que era lo único que podía entrenar sin dolor. Veía que tenía que cambiar de vida porque, claro, si mi espalda estaba así, ya no podía hacer snowboard. Al final me recuperé, fue muy bien, pero luego tuve el problema del Aquiles y ha sido un poco montaña rusa, la verdad. Al final, el balance que hago es que todos esos problemas me han dado mucha fuerza.

Tenía muchísimo dolor de espalda y no podía hacer nada. Y nada es literal, no podía hacer nada de nada. O sea, sólo podía andar y hacer pilates

Lucas Eguibar

¿Cómo respondió su cerebro a esa sensación de que quizá tenía que dejarlo de repente?

Si me dicen ahora que tengo que dejarlo, sí que estaría muy triste. Pero en ese momento… Es que no podía hacer nada. En ese momento, mi cuerpo me estaba gritando: "¡No lo hagas!". Llegó un punto en el que no me preocupaba el ‘snow’, quería encontrar una solución para vivir normal. No podía correr, no podía sentarme... No podía ni salir a cenar, porque cuando estaba sentado más de diez minutos ya me dolía la columna. Mi cuerpo me estaba pidiendo que parase. Pensaba en que me gustaría formar una familia el día de mañana y poder hacer cosas con ellos sin tener mucho dolor y poder disfrutar de todo eso.

No podía correr, no podía sentarme... No podía ni salir a cenar, porque cuando estaba sentado más de diez minutos ya me dolía la columna. Mi cuerpo me estaba pidiendo que parase

Lucas Eguibar

Lucas Eguibar.

Lucas Eguibar. / Agencias

¿Tenía un plan b ya pensado para ese momento?

Sí, sí, siempre tengo un plan b. Ser entrenador o seguir vinculado de alguna manera al deporte, porque me encanta. Pero no quería llegar al plan b.

Si le dicen hace un par de años que iba a competir en estos Juegos seguramente no lo habría creído.

Yo siempre me acuerdo de unos entrenadores que me decían de pequeño: "Céntrate en el camino". Y yo decía: "¿Cómo que el camino? A mí no me gusta entrenar, quiero competir y quiero ganar. Vete a la mierda, ¿qué camino?". Pero al cabo de los años, te das cuenta... Obviamente, si en estos cuatro años hubiese ganado, todo sería muy diferente y estaría igualmente muy feliz. Pero bueno, he pasado por momentos muy malos, gracias a Dios he visto la gente que de verdad está conmigo, he conocido a gente nueva, se te abren muchas puertas... No sé, es que yo creo que con eso me quedo. Y ahora, cuando voy a entrenar, en lo que pienso es en la medalla de oro. Quiero ganar, es en lo que pienso de verdad.

De pequeño me decían: "Céntrate en el camino". Y yo decía: "¿Cómo que el camino? A mí no me gusta entrenar, quiero competir y quiero ganar. Vete a la mierda, ¿qué camino?". Pero al cabo de los años, te das cuenta...

Lucas Eguibar

No es muy habitual hablar del oro como objetivo.

Quizá no sea habitual decirlo, pero me preparo con la imagen del oro entre ceja y ceja, igual que lo hacía en 2021 para los anteriores Juegos. Me preparo para eso porque sé que puedo hacerlo y ya está. Estoy luchando por mi sueño. Estar en unos Juegos Olímpicos siempre fue un objetivo. ¿Pero en cuatro y la carrera deportiva que tengo? Es que es un verdadero sueño. He demostrado otras veces que he podido ganar, como en el campeonato del mundo de 2021, y quiero eso, la verdad.

¿No teme la presión?

El que más me va a presionar voy a ser yo mismo. Cuando las cosas van mal, el primero que se cabrea soy yo. El que se levanta pronto todos los días para entrenar, el que viaja, está lejos de la familia y pasa frío soy yo. Soy yo el que sufre, el que llora de dolor con la espalda o con el Aquiles. Soy yo el que quiere ganar. Y más después de toda la mierda que he pasado y todo el trabajo que hemos hecho para estar aquí.

¿Piensa en su legado?

Yo quiero ver cómo cumplo mi sueño, cómo todo mi esfuerzo ha valido la pena. Que luego pongan fotos mías o se hable de mis logros... La verdad, a todo el mundo le gusta, pero me da un poco igual. No es mi objetivo que mi nombre se recuerde al cabo de los años. Yo lo que quiero es que en mi entorno sepan todo lo que he trabajado, que lo saben. Y ver a una persona cercana que pelea por sus sueños y se exige tanto, que se va tanto fuera de casa, que hace muchos sacrificios solo por cumplir su sueño, siempre me han dicho que es muy inspirador. Mi hermana o mi hermano me han dicho que para ellos, para sus cosas, les ha servido mi ejemplo. Eso es lo que me llena. Tampoco voy a decir ahora que con sacrificio, trabajo y constancia se consigue todo, porque no es así, pero con eso y una actitud correcta puedes estar mucho más cerca de conseguir las cosas. Y dicho esto, probablemente no consiga una medalla en estos Juegos, pero voy a estar muy feliz. Porque sé de dónde vengo estos años y que lo he dado todo.

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