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Marcaje en corto

Mariano, siete años después

Mariano García celebra su victoria en las semifnales del Campeonato del Mundo en pista cubierta de Polonia

Mariano García celebra su victoria en las semifnales del Campeonato del Mundo en pista cubierta de Polonia / RFEA

Fran Extremera

Fran Extremera

Hace siete años y un par de meses casi nadie fuera de Murcia conocía al atleta Mariano García García. Tampoco a su paisano Carlos Alcaraz, que aún así y con apenas 15 años empezaba por entonces a entrenar con el gran extenista Juan Carlos Ferrero y a ser capaz de arrebatarle un primer torneo Challenger a un tal Jannik Sinner.

Corría febrero de 2019 cuando Mariano salió del anonimato en España. Y lo hizo en Antequera, con apenas 21 años. En el Nacional en pista cubierta daba la sorpresa por múltiples motivos. Lo primero, por adjudicarse su primer título en categoría absoluta. Le arrebató el oro en 800 metros al salmantino Álvaro de Arriba y así se aseguraba el billete a un primer Europeo, el de Glasgow.

Fue el gran protagonista de estos campeonatos, además, por ese desparpajo a la hora de posar ante la cámara. Antes y después de cada carrera, al posar simulando que arrancaba «la moto». Este domingo lo hizo de nuevo. Pero para pasar a la historia del medio fondo mundial. Siete años después se ha convertido en leyenda absoluta de su deporte.

Porque aquel joven nacido en la pequeña pedanía murciana de Cuevas de Reyllo ya tiene en su poder dos oros mundiales, en las distancias de 800 y 1.500 metros, lo que jamás logró ningún atleta de ningún país en toda la historia. Mariano, la que has liado. Hace justo siete años, en sus primeras entrevistas confesaba que empezó a correr con ocho años porque le daba «mucho miedo un perro que siempre estaba suelto» en su calle.

«Tenía que entrar en mi casa esprintando y en mi primer cross terminé segundo», relató. Justo en esta página de cierre del periódico, allá por el 4 de marzo de 2019, rescatábamos más anécdotas. Había confesado que se plantó en Antequera, ante el que sería su primer oro nacional, con las zapatillas de 65 euros que su padre le había comprado en el Black Friday.

Igualmente contamos que su primer preparador, Gabi Lorente, panadero de profesión, nunca pudo imaginar en una finalísima europea al joven que entrenaba sobre una pista triangular de 300 metros, de tierra y con árboles en mitad de ella. De la pedanía de Fuente Álamo a Glasgow, donde rozó el podio. Sólo tres años después, ya consolidado en la elite internacional, Mariano alcanzó la gloria planetaria: campeón mundial de 800 bajo techo, en Belgrado 2022.

Este domingo en Polonia lo volvió a hacer, pero en su nueva distancia, la reina, el «milqui». El murciano arrancó la moto delante de la cámara, sin tener la mejor marca a priori. Puso la directa. Empezó pronto a liderar el grupo vuelta tras vuelta y ya nadie fue capaz de quitarle el puesto. Hizo lo que nadie en la historia del atletismo, oro también en 1.500. De Antequera a Kujawy Pomorze, siete años después.

Atendió luego a TVE y volvió a derrochar la misma naturalidad y humildad de siempre: «Me he cansado más en la celebración y responder a los medios que en la carrera. Qué decir. Yo me dedico a entrenar, a estudiar. Esto es un nuevo premio para mí y espero que no sea el último».

¿Qué es lo que le tocaba a continuación? Confesó que irse a «ver la carrera de MotoGP», aunque fuese en diferido. Ahí «La Moto», como se le apoda popularmente, señaló como apasionado del motor que esperaba poder ver brillar, en el GP de Brasil, a Marc Márquez o a su paisano Pedro Acosta. El primero sería cuarto, el segundo, séptimo. Sí que alcanzó el podio el madrileño Pedro Martín, que este mismo fin de semana «justificaba» su buen momento de forma aludiendo a que se está leyendo la Biblia.

Martín reconoce la importancia de creer. Y Mariano expresó ante las cámaras de televisión que se había dicho a sí mismo, después de mejorar sus marcas personales antes de viajar a Polonia, lo de «confía en ti». Después las fuerzas le respondieron «muy bien», especialmente en una final donde tenía a dos rivales con mejor marca.

Ya durante el show de medio tiempo en la reciente Super Bowl, Benito Antonio Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny, pidió a sus fans que, pase lo que pase, «nunca dejen de creer en sí mismos». Esa misma confianza y capacidad de trabajo, referida también por Mariano «La Moto», es la que permite «hacer realidad los sueños».

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