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Baloncesto/Liga Femenina Endesa

El emotivo final del Casademont Zaragoza–CAB Estepona que ha generado un inesperado debate en las redes sociales

El debut de tres jóvenes canteranas malagueñas y el gesto deportivo del rival, dejando anotar una canasta a una de ellas, desatan una increíble polémica en internet

Las jóvenes debutantes del CAB Estepona, sonriendo tras el bocinazo final en el Príncipe Felipe.

Las jóvenes debutantes del CAB Estepona, sonriendo tras el bocinazo final en el Príncipe Felipe. / Miguel Ángel Gracia

Álvaro Borrego

Lo que debía quedar como una de las imágenes más emocionantes de la temporada, terminó con un debate inexplicable en redes sociales. En los últimos minutos del partido entre el Casademont Zaragoza y CAB Estepona, que terminó con un resultado final abultado (90-49), el conjunto costasoleño aprovechó para dar entrada a tres jugadoras de su cantera: Iune Muñoz, Pau Prados y Ari Ruiz, todas menores de edad.

La reacción en el pabellón Príncipe Felipe fue inmediata. La grada se puso en pie y tanto público como jugadoras compartieron un mismo deseo: que algunas de las jóvenes pudieran irse del encuentro con alguna canasta. El momento llegó a escasos segundos del final, desatando la emoción en las pistas y en las gradas, con las protagonistas sonriendo y una experiencia inolvidable. 

De la emoción a la crítica

Lejos de quedar como una escena de puro deporte y compañerismo, el desenlace del encuentro ha provocado una oleada de críticas en redes. Algunos usuarios han calificado la situación de poco profesional, cuestionando la relajación del equipo aragonés en un tramo final ya intrascendente desde el punto de vista competitivo.

Sin embargo, el gesto fue interpretado de manera muy distinta por quienes lo vivieron en directo. Desde el propio club malagueño se agradeció públicamente el apoyo recibido tras la finalización del encuentro: “Un momento que seguro que no olvidarán Ari, Iune y Pau. Gracias al Príncipe Felipe por el aplauso para nuestras canteranas”.

También el técnico del Estepona, César Aneas, destacó el ambiente vivido: “Ha sido muy bonito. Zaragoza ha vuelto a demostrar que es una ciudad de baloncesto”.

Más allá del resultado

El partido evidenció la diferencia de nivel entre ambos equipos, reflejada en un marcador amplio que dejaba todo resuelto mucho antes del bocinazo final. Precisamente por eso, lo sucedido en los últimos instantes no alteró en nada el desarrollo ni el desenlace del encuentro.

Lo ocurrido en Zaragoza fue, para muchos, una muestra de respeto, deportividad y apoyo al baloncesto base. Un instante que simboliza el lado más humano del deporte y que dejó una imagen de unión entre aficiones y equipos. Mientras continúa la discusión en redes, quienes estuvieron en el pabellón lo tienen claro: más allá de la polémica, fue un momento que las jugadoras difícilmente olvidarán.

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