Si hay un concepto que sea capaz de definir nuestra era, ese es el de la digitalización. Un proceso imparable que permite derribar las fronteras y limitaciones físicas y hacernos la vida más fácil. 

El sector de la banca es uno de los que ha experimentado un mayor impulso en esa transformación. Las cifras del Barómetro de Innovación Financiera (BIF), lo demuestran: un 68% de los españoles prefieren realizar sus gestiones de forma online, a través de la página web o de la app del banco. 

Con el objetivo de liderar la digitalización en España y de poner al alcance de todos las mayores facilidades para los trámites y gestiones, BBVA ha dado un paso más allá: permitir a cualquier usuario (incluidos aquellos que no sean clientes del banco), realizar algunas operaciones con su aplicación móvil. De esta manera, podrán agregar cuentas de otras entidades, realizar pagos, transferencias y utilizar servicios como BBVA Valora, que permite estimar el valor de una vivienda. 

Herramientas innovadoras

BBVA incorpora así los elementos de la experiencia ‘ecommerce’. Muchos comercios online dan la opción a los usuarios de continuar como invitados. También en las plataformas de música o vídeo existen diferentes niveles de vinculación. “Abrir la aplicación a no clientes supone un reto tecnológico pero también una apuesta decidida por una filosofía muy cercana al mundo de las grandes empresas tecnológicas, donde las barreras de entrada para conocer o utilizar un servicio son muy bajas”, afirma Leyre Baltza, directora de Open Market en BBVA España. 

BANCA DIGITAL: USUARIOS vs. CLIENTES

La aplicación de BBVA en España se abre a clientes de otras entidades bancarias. Ya no será necesario abrir una cuenta o tener contratado algún otro producto financiero con BBVA para poder utilizar la aplicación. Con un sencillo registro y en menos de un minuto, cualquier persona podrá acceder a la aplicación y probar servicios como la agregación de sus entidades bancarias y visualizar su saldo y movimientos. La idea es adaptar los servicios a los distintos niveles de vinculación que cada persona quiera tener, diferenciando así, por primera vez, usuarios de clientes. Es la forma de BBVA de poner las oportunidades al alcance de todos.