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La Opinión de Málaga

Carburantes

El ritmo de encarecimiento del combustible se multiplica por tres desde el inicio de la guerra de Ucrania

Los precios de la gasolina y el gasóleo, instalados en máximos históricos, se han incrementado en siete céntimos en una semana. Los expertos advierten de que la escalada alcista se va a mantener mientras siga vigente el conflicto bélico

Los precios de una gasolinera 'low cost'.

Los conductores están viviendo una auténtica pesadilla desde la primavera de 2020, cuando, justo después del confinamiento, el precio de los combustibles inició una escalada que, con ligeras oscilaciones, se había venido mantenido hasta la actualidad, batiéndose máximos históricos. Pero justo cuando todos los indicadores apuntaban al final de esta tendencia, la invasión de Ucrania ha echado por tierra cualquier tipo de esperanza en este sentido. Y es que desde el inicio de la guerra, el ritmo de incremento se ha llegado a multiplicar por tres, lo que ha propiciado que tanto la gasolina sin plomo 95 como el gasóleo A cuesten en estos momentos alrededor de siete céntimos más que hace una semana, lo que supone 1,689 y 1,588 euros el litro respectivamente. Los expertos, de entrada, no le ponen fecha de caducidad a los encarecimientos, aunque ya advierten que, con toda seguridad, se mantendrán mientras dure el conflicto bélico.

Fue en mayo de 2020 cuando, en el peor momento de la pandemia, y con las carreteras vacías a causa del confinamiento, la gasolina marcó un mínimo de 1,091 euros y el diésel de 0,987. Desde entonces, aunque con pequeñas oscilaciones, los precios no han parado de crecer, hasta batirse en este inicio de año los máximos históricos de 1,528 y 1,417 euros respectivamente que se habían registrado en septiembre de 2012. 

Francisco Menargues, decano del Colegio Oficial de Economistas de Alicante, explica que esta tendencia tiene su origen en la decisión de los países productores de detener la elaboración de petróleo en el momento en que, en plena crisis sanitaria, se detuvo la actividad económica a nivel internacional. "A partir de ahí -explica- la recuperación económica ha ido mucho más rápido que la capacidad de elevar la producción de combustible, con lo que se ha generado un cuello de botella entre oferta y demanda que ha desembocado en este aumento paulatino de los precios". Sin embargo, añade el experto, ese desequilibrio se estaba empezando a corregir, con lo que todo apuntaba a que la escalada tenía los días contados.

Pues bien, nada más lejos de la realidad, porque la entrada en escena de un factor tan desequilibrante como la invasión de Ucrania por parte de Rusia, ha dado al traste con todas las estimaciones. De hecho, desde que el pasado jueves estallara el conflicto bélico, el ritmo de encarecimiento que llevaban los carburante se ha multiplicado por tres, lo que supone que los conductores están teniendo que pagar siete céntimos más por litro. En concreto, y según la información que recopila el Ministerio para la Transición Ecológica, este viernes la gasolina sin plomo 95 marcaba un precio medio de 1,689 euros el litro, mientras que el gasóleo A se situaba en 1,588 euros.

A partir de ahí, vaticinar en qué momento los combustibles podrían tocar techo es ahora poco menos que una misión imposible. Según Menargues, "todo parece indicar que, mientras esté el conflicto bélico presente, la tendencia va a continuar al alza". De hecho, hay que tener en cuenta que uno de los actores implicados en la guerra, como es Rusia, es en la actualidad el mayor productor de petróleo en el mundo, y que el barril de Brent, de referencia en Europa, ya ha superado los 115 dólares, lo que supone batir el registro histórico alcanzado en 2014.

Por otro lado, y al contrario de lo que se pudiera pensar, este incremento de los precios no está beneficiando a las gasolineras, debido a que ha traído aparejado un descenso del consumo de combustible de alrededor de un 20%. Así lo señala el presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio, Emilio Córcoles, quien destaca que «nosotros cobramos una comisión por litro, y cuanto menos vendemos, menos ganamos». El sector ha venido reclamando al Gobierno una reducción del IVA para aminorar los precios, al igual que se ha hecho con la electricidad.

El gas también se dispara hasta los 213,89 euros

El precio del gas ha alcanzado un nuevo precio máximo histórico en Europa ante el temor de una posible suspensión de importaciones desde Rusia, hasta el punto que el índice de referencia en Europa ha alcanzado los 213,89 euros el megavatio hora. El economista Francisco Menargues destaca que, a nivel de abastecimiento, España está menos expuesta que otros países al importar el gas desde Argelia. Con todo, no se libra del encarecimiento.

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