La Agencia Tributaria es implacable: cuando tenemos deudas con Hacienda y no pagamos en tiempo y forma, comienza el proceso más temido por los contribuyentes, el embargo de nuestro dinero o nuestros bienes para resolver la quita con la Administración.

Sin embargo, por muy Hacienda que sea, no nos pueden quitar todo el dinero que tenemos: según el artículo 607 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, hay límites a la cantidad de dinero que nos pueden embargar para saldar la deuda.

A pesar de que existe un máximo que la Agencia Tributaria nos puede exigir, es cierto que los deudores al fisco responden no solo con los rendimientos del trabajo (las nóminas que cobran los trabajadores en activo), también con las pensiones y las subvenciones que se pueden cobrar del Estado.

Aunque Hacienda se puede hacer con todo el dinero que tengamos ahorrado si hay deudas con la Administración, hay una cantidad que no puede sobrepasar a la hora de esquilmar nuestra cuenta: el Salario Mínimo Interprofesional. La Agencia tiene que respetar esta frontera a la hora de embargar los bienes.